Algún día en alguna parte

Pareceres varios del mundo del Arte y la Literatura.

30 años de Movida Madrileña.

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Un día como hoy, 9 de febrero, pero de 1980, un montón de jóvenes unidos por la música fraguaban sin saberlo el germen de la llamada movida madrileña. En la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid se juntaron 1.000 personas para escuchar a los grupos que molaban en la escena pop del momento: Alaska y Los Pegamoides (Olvido Gara, Carlos Berlanga, Nacho Canut, Eduardo Benavente, Ana Curra), Nacha Pop (con Antonio Vega), Paraíso (con Fernando Márquez, El Zurdo), Mermelada, Mamá (con José María Granados), Trastos, Mario Tenia y Los Solitarios… y Tos. Porque el embrión de Los Secretos, liderado por los hermanos Enrique, Álvaro y Javier Urquijo, había perdido a su batería, José Enrique Cano, Canito, atropellado por un coche en la Nochevieja de 1979.

Por esta razón, el llamado “Homenaje a Canito” está considerado oficialmente como la fecha fundacional de la Movida, de la que hoy se cumplen 30 años.

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9 Febrero 2010 a 16:08

Barómetro de Hábitos de lectura y compra de libros – Tercer trimestre 2009.

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Informe trimestral presentado por la Federación de Gremios de Editores de España, en el que se refleja la evolución de la población española en cuanto a lectura y compra de libros. Es elaborado por Conecta Research & Consulting y patrocinado por la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura.

Según este estudio, el perfil del lector español es el de una mujer joven, universitaria y urbana que prefiere la novela y lee en castellano, aunque por tramos de edad los que más leen son los niños de 10 a 13 años, de los que se declaran lectores un 91,2%.

El porcentaje de mujeres lectoras (58,4%) es superior al de los hombres (51,3%). Y sobre todo esta diferencia se dispara en los grupos con estudios de secundaria más que en los de grado universitario. Y a más edad menos tiempo se dedica a la lectura en general y la balanza cambia de signo: los hábitos lectores en los hombres (31,9%) son superiores a las mujeres (27,9%) a partir de los 65 años. Ante el aumento del paro también se ha incrementado el número de lectores entre los parados con un cifra en torno al 59% y también el número de horas a la semana dedicadas a la lectura: seis, frente a las 2,3 horas diarias de televisión, es decir, más de 15 horas a la semana.

Por materias, la literatura es la preferida por el 81,2% de los lectores, en especial novelas y cuentos, y dentro de éstos el género con más éxito es el histórico, seguido por el misterio y las aventuras, mientras que la ciencia ficción, y el terror son las temáticas con menos adeptos. A pesar de ello Stieg Larsson fue el autor más leído y que vendió más novelas en 2009, y “El niño con el pijama de rayas”, de John Boyne, fue el libro más leído, según esta encuesta realizada a 16.000 personas.

En cuanto a los formatos, una cuarta parte de los lectores españoles elige libros de bolsillo y más de un 40 por ciento de los encuestados compró libros no de texto en el último año. Y sobre los idiomas, a nivel nacional el 93,3% de los encuestados leen en castellano, un 4% en catalán, un 0,5% en gallego, un 0,3% en euskera y un 0,1% en valenciano mientras que el 1,1% lo hace en inglés y el 0,2%, en francés.

La biblioteca la pisaron un 28% de los lectores y un 25% afirmó leer por internet. Y su lugar favorito es el hogar (96,4%) en detrimento del transporte (11,8%) y al aire libre (10%). Por su parte el estudio reveló que en las poblaciones de más de un millón de habitantes se concentran más del 60 por ciento de los lectores en comparación con localidades de hasta 10.000 habitantes en los que el porcentaje de lectores se reduce al 45,7.

Por Comunidades Autónomas, Madrid reúne la población más lectora (64,4%) y supera en casi diez puntos a la media nacional. Por su parte Castilla-La Mancha (50,5%), Andalucía (50,2%) y Extremadura (49,4%) cierran la parte baja de la tabla. Además de Madrid otras ocho comunidades están por encima de la media española: La Rioja (58,4%), Aragón (58,3%), Cantabria (57,8%), Navarra (57,7%), Canarias (56,9%), Comunidad Autónoma Vasca (56,8%), Cataluña (55,6%) y Baleares (55,3%). Y otras ocho Comunidades no llegan a la media. Además de las mencionadas -Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura-, Castilla y León (55,0%), Galicia (54,9%), Comunidad Valenciana (54,6%), Murcia (54,3%) y Asturias (52,9%).

La lectura para un 75,2% es puro entretenimiento, de ahí que los índices de lectura se disparen en el período vacacional en un 45,4% frente al 24,9 en otras temporadas y la falta de tiempo sea la principal razón esgrimida para no leer.

Sobre los hábitos de compra, un 55,6% de los entrevistados afirmaron haber adquirido algún volumen, de los cuales un 40,4% fueron libros no de texto y un 31,7%, de texto. Esto indica que unos 10,5 libros por persona fueron adquiridos en España en 2009; una tendencia que se mantiene en torno a ese valor en los últimos tres años, según la nota de prensa del FGEE.

La opinión de los amigos y profesores (52,5%) sigue siendo el valor predominante para elegir la lectura y a su vez se ha observado un incremento (12,6%) en el uso de internet para conseguir referencias a la hora de comprar un libro. Con respecto al número de libros en el hogar la media en España es de 202 libros y tan sólo un 19,7% supera esa cifra.

Toda la información │Tercer Barómetro Hábitos de Lectura 2009 (PDF)

Navegando entre libros.

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“¿Habéis navegado alguna vez en un velero a lo largo de la costa, movidos por una suave brisa que susurra en las velas, y viendo a poca distancia cómo van apareciendo y quedando atrás los detalles del litoral? Estáis viendo una playa con un círculo de casitas, blancas y rojas, al pie de un monte, pero dobláis un promontorio y el mundo cambia: es ahora un alto acantilado a pico sobre el mar con orilla de espumas embravecidas. Y más allá es un puerto, grúas alargadas al cielo, inmensos buques cargando… La vida se desliza ante nosotros.

Pues bien, ésa misma experiencia, pero mucho más rica, más llena de sorpresas, la vivo yo en las grandes librerías. Entro en una y me rodean los muros tapizados de estanterías llenas de libros y, aunque ellos no se mueven, mi lento paso va dejando atrás el universo de las matemáticas y el de la zoología, mientras se me ofrecen, en generosa variedad, los estantes de novelas extranjeras, títulos algunos que conozco, otros tan prometedores y sugestivos que me gustaría desembarcar en ellos, incluso al pasar acaricio un volumen, lo abro al azar, casi voy a caer… ¡pero es tan largo mi viaje, hay tantos horizontes alrededor que continúo! Ahora navego con cuidado, he de sortear islotes que se alzan en mi mar: mesas cubiertas de libros con portadas, fotos de autores, diseños atrayentes… No puedo remediarlo, cargo un libro en mi esquife y sigo, pues ahí veo relatos de viajes, fotos exóticas, mapas reveladores, cargo con otro: un bello recorrido por el Afganistán, sus montañas nevadas al fondo, sus caravanas en el desierto, las más preciosas sedas sobre el áspero lomo de camellos ¡me quedo con él, me quedo con él! Así podré viajar cuando quiera a donde nunca podría ir sin este libro, porque unos salvajes ya han destruido sus bellezas…

Esa navegación en la librería, en mi carabela de los descubrimientos, y esa conquista fácil de otros mundos, de otras vidas, que nunca conocería sin el libro es la fuerza, la magia, la salvadora vivencia de la lectura. Desde que, en mi infancia, Salgari me llevó a vivir entre los bucaneros del Caribe, hasta ahora en que puedo asomarme a las mitocondrias y su discutido misterio en las células, mientras yo no pierda los ojos ni la razón, la lectura llenará mis deseos, provocará otros y me descubrirá lo que no sospecho dando a mi limitada vida física perspectivas innumerables.

¡Desdichados los que se privan de estas navegaciones insustituibles, indispensables, enriquecedoras! ¡Abramos sus ojos a la lectura!”

José Luis Sampedro.

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8 Febrero 2010 a 15:59

Herta Müller: la patria es el lenguaje.

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La Jornada Semanal. Domingo 7 de febrero de 2010. Num: 779.

“Los suabos llegaron al Banato hace más de trescientos años. Su lengua, un dialecto del alemán, es una más de las que se hablan en la zona multiétnica habitada por bávaros, suabos, palatinos, croatas, armenios, búlgaros y eslovacos. Esa parte de nuestro mundo es un ejemplo de la diversidad que caracteriza a Mitteleuropa. Una suaba genial, Herta Müller, nació en esa parte de Rumania y, desde muy pequeña, escribió en alemán y en rumano. Como ejemplo de su amor por la antigua Dacia, escribió un poema sobre la masacre de Temeswar y siempre dio testimonio de su horror por la dictadura del conducator Ceaucescu. Mucho se ha hablado de su pertenencia al país natal, aunque su lenguaje sea el alemán. Digamos, para no caer en discusiones inútiles, que además de ser una gran escritora, Herta es una rumana que representa a la poderosa variedad social y lingüística de Mitteleuropa. Es, en fin, una ciudadana del país de la literatura”.

Para un retrato de Herta MüllerEsther Andradi.
Fiesta para Herta. Esther Andradi.
Herta Müller: la patria es el lenguajeRicardo Bada.

En Algún Día: Herta Müller.

Esther Andradi.

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7 Febrero 2010 a 14:28

La deshumanización del arte.

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“A mi juicio, lo característico del arte nuevo -desde el punto de vista sociológico- es que divide al publico en estas dos clases de hombres: los que entienden y los que no lo entienden. Esto implica que los unos poseen un órgano de comprensión negado, por tanto, a los otros; que son dos variedades distintas de la especie humana. El arte nuevo, por lo visto, no es para todo el mundo, como el romántico, sino que va desde luego dirigido a una minoría especialmente dotada. Cuando a uno no le gusta una obra de arte, pero la ha comprendido, se siente superior a ella y no ha lugar a la irritación. Mas cuando el disgusto que la obra causa nace de que no se la ha entendido, queda el hombre como humillado, con una oscura conciencia de su inferioridad que necesita compensar mediante la indignada afirmación de si mismo frente a la obra. El arte joven, con solo presentarse, obliga al buen burgués a sentirse tal y como es: buen burgués, ente incapaz de sacramentos artísticos, ciego y sordo a toda belleza pura.”

José Ortega y Gasset.

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6 Febrero 2010 a 19:08

Wyndham Lewis (1882-1957).

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La Fundación Juan March acoge la primera exposición en España dedicada al artista inglés Wyndham Lewis, además de la más completa realizada nunca sobre la obra pictórica y literaria de este “místico, oscuro, raro y enérgico” creador, también fundador del Vorticismo.

Más de 150 pinturas y más de 60 libros podrán verse en Madrid hasta el 16 de mayo de este pionero en la abstracción, retratista, pintor de guerra, escritor y editor de revistas como Blast o The Enemy.

La muestra es la primera que se realiza de este artista de vanguardia en España, país que Lewis visitó a principios del siglo XX, residiendo en la calle Mayor de Madrid, ciudad en la que estudió y fue copista en el Museo del Prado. La última antológica dedicada al artista tuvo lugar en la Tate en 1956.

Más información: Fundación Juan March.

Inauguración y actos con motivo de la exposición.
Uno de los más sugestivos y excéntricos artistas del siglo XX
Wyndham Lewis: Biografía
Seis aproximaciones a Wyndham Lewis
El catálogo y otras ediciones
La revista Blast
Edición bilingüe de Timón de Atenas

Wyndham Lewis, un enemigo genial. Babelia.

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6 Febrero 2010 a 9:23

Neruda: Cartas de amor inéditas a Matilde Urrutia.

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De todos los amores de Pablo Neruda (1904-1973), el de Matilde Urrutia (1912-1985) fue quizá el más intenso y prolongado. Una pasión encendida al principio, cotidiana y perruna al final, de la que dan cuenta las Cartas de amor inéditas que lanza esta semana Seix Barral, en edición de Darío Oses y de las que El Cultural adelanta las más significativas y desesperadas.

En realidad, todo comenzó en la primavera de 1946, cuando se conocieron en un concierto al aire libre en el parque Forestal de Santiago, y duró hasta la misma muerte del poeta, en 1973. “En su larga duración -destaca el profesor chileno Darío Oses- esta relación amorosa pasó por diversos momentos, desde la pasión inicial hasta el amor reposado y maduro de los últimos años” Fue, además, un amor poéticamente muy fecundo, del que dan cuenta dos libros, Los versos del capitán y Cien sonetos de amor, así como muchos poemas presentes en libros como Estravagario, La barcarola y El mar y las campanas.

Al principio, hasta julio de 1952, su relación fue secreta, pues Neruda vivía con su segunda mujer, Delia del Carril (1884-1989): fueron años de incesantes viajes por todo el mundo, de clandestinidad política y amorosa que terminan en parte en agosto de 1952, cuando, tras una estancia en Capri, ambos vuelven a Chile. Sus amores siguen siendo secretos, pero ya no están de viaje permanente, especialmente cuando Matilde se instala a vivir en la casa bautizada en su honor como La Chascona, su casa de Santiago.

Un nuevo embarazo frustrado, el tercero de Matilde, a la que el poeta llamaba “la Chasca” y “la Patoja”, por el color pelirrojo de su abundante cabellera, precipita los acontecimientos. En 1955, un empleado de Neruda delata sus relaciones extramatrimoniales a Delia del Carril, que rompe su matrimonio y se marcha a Buenos Aires primero y a Europa después, para regresar a Chile en 1959, donde moriría en 1985.

Desde entonces, los amantes ya no se ocultarán más, aunque no pudieron contraer matrimonio hasta octubre de 1966, tras la muerte de María Antonieta Hagenaar, primera esposa del poeta. En esta última etapa, destaca Oses, cambian las tornas. Neruda, enfermo, permanece largas temporadas recluido en Isla Negra, mientras ella viaja a menudo a Europa para resolver diversos asuntos de la pareja.

A pesar de algunos silencios, dificultades y traiciones, nada logró separarles.

Quizá por eso, en su poema «Final», que cierra el que tal vez sea el último libro de Neruda, “El mar y las campanas”, y con el que concluye la edición más reciente de las obras completas del poeta, éste interpela una vez más a Matilde y escribe:

Fue tan bello vivir
cuando vivías!
El mundo es más azul y más terrestre
de noche, cuando duermo
enorme, adentro de tus breves manos.

Leer una selección de las cartas manuscritas e ilustradas (PDF) El Cultural

En Algún Día: Los versos del capitán de Pablo Neruda. Una historia de amor anónima.

Más información:
Sitio de la Universidad de Chile dedicado a Pablo Neruda.
Pablo Neruda en Cervantes Virtual.
Pablo Neruda en el Centro Virtual Cervantes.
Fundación Pablo Neruda.
Poemas de Pablo Neruda en A Media Voz.

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5 Febrero 2010 a 16:15

Lewis Carroll en el país de los números. Robin Wilson.

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Título: Lewis Carroll en el país de los números.
Autor: Robin Wilson.
Editorial: Turner.
Colección: Noema.
Encuadernación: Rústica con solapas.
Dimensiones: 14 x 22.
Páginas: 288.
ISBN: 978-84-7506-877-0.
Precio: 22,00 €.
Fragmento del libro (PDF)

Hubo un matemático, hombre serio y victoriano hasta la médula, llamado Charles Dodgson, que escribió uno de los relatos infantiles más disparatados, sugerentes e imaginativos de la historia: Alicia en el país de las maravillas.

Y hubo un cuentista, fotógrafo, escritor de panfletos y libros de adivinanzas, llamado Lewis Carroll, que revolucionó el estudio de la lógica, el álgebra y la geometría, y cuyos logros marcan un antes y un después en estas disciplinas.

Las vidas paralelas del matemático Dodgson y su álter ego, el escritor Carroll, se relatan en esta “biografía matemática”; su irrepetible imaginación narrativa y su espectacular dominio de los números y las palabras dan como fruto una explosión de adivinanzas, rompecabezas y juegos, que el lector podrá desentrañar a la luz de la impecable lógica matemática que contienen, y que aquí se narra de forma sencilla y accesible.

Un festín para los aficionados a los números y un descubrimiento para los lectores de Alicia, que quizá nunca se habían imaginado que un cuento infantil encerrara esta otra historia apasionante.

Ficha del Libro: Turner.
Nota de prensa (PDF)

Lewis Carroll en el país de las maravillas matemáticas. (Revista de Libros)
Lewis Carroll y la lógica de las Maravillas. (PDF)

Versos olvidados: Juan Antonio Masoliver Ródenas.

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Juan Antonio Masoliver Ródenas (Barcelona, 1939) ha sido catedrático de literatura española y latinoamericana de la Universidad de Westminster de Londres. En la actualidad vive en El Masnou. Es crítico literario del suplemento Cultura/s de La Vanguardia de Barcelona. En México es o ha sido colaborador, entre otras publicaciones, de Vuelta, La Jornada Semanal, Letras Libres, Fractal y Crítica. Una amplia recopilación de artículos y ensayos sobre literatura española y mexicana ha sido recogida en Las libertades enlazadas (2000) y Voces contemporáneas (2004), respectivamente. Es autor de dos antologías de cuentos españoles contemporáneos, The Voices of Desire (1993) y, en colaboración con Fernando Valls, Los cuentos que cuentan (1998). Como narrador ha publicado los libros de relatos La sombra del triángulo (1996), La noche de la conspiración de la pólvora (2006) y La felicidad/El jardín de las jaulas (2009), y las novelas Retiro lo escrito (1988), Beatriz Miami (1991) y La puerta del inglés (2001). Ha traducido entre otros a Cesare Pavese, Giorgio Saviane, Carson McCullers, Djuna Barnes y Vladimir Nabokov. Su obra poética ha sido recogida en Poesía reunida (1999). Posteriormente ha publicado La memoria sin tregua (2002), Sònia (2008) y el libro de poemas en catalán, El laberint del cos (2008).

Y ahora permitidme

Y ahora permitidme que en la locura
adivine quién soy.

Un pobre ciego entre guijarros.

Mis pies pisan el mar sin barcas,

mi memoria me devuelve a mi madre

muerta
con su delantal de florecitas
entre dalias. Me mira con desprecio,

habla con la baba en la boca,

me enseña obscena un pecho

sin pezón. Y luego llega mi padre

con los zuecos en la mano,

entra en la casa pisando el lodo

del pasillo, ¿o es excremento?,

y va a la luz del comedor

con los cuadros de Miguel Villà

y de su hermano, y la golpea

hasta que sangra y me ciega

y me devuelve a la ceguera de hoy,

sin más infancia que un dolor

en la tetilla izquierda. La virgen

de los pezones llora en la capilla

de la cera. Dios, en la cruz,

se abandona a la agonía

eterna. Mi ceguera me hace feliz

entre guijarros de agua,

demente como mis pies

sin cuerpo.

Ahora que el corazón me duele como nunca…

Ahora que el corazón me duele como nunca,
como un espejo, sí, como un espejo
herido, como un sol incendiado o las cenizas
de sol en la mirada de lo que fue:
días de amor como dicen que son
en la penumbra los muebles de una alcoba,
sus espejos, los cuerpos que reposan
en la indolencia de un prado o de una cama.
Al pintar iniciamos la creación
de la realidad. El tiempo ignora este instante
de dicha, este dolor del lienzo
que revela el cuerpo que ahora duele
tanto porque es tan sólo el cuerpo
de un instante. Y está aquí, con nosotros.
Como el día del amor en el lienzo,
sin ventanas, ni luces, ni paisaje,
sólo este hondo dolor,
este abrazo que ahora, en el vacío,
es una herida, como las sombras
que dejan los muertos más queridos
en nuestros ojos. Y duele tanto
amarles. Y amarla duele más
porque está viva y no está aquí
y es feliz y ha olvidado mi abandono.

De “Los espejos del mar” 1998.

Juan Antonio Masoliver Ródenas

Antología poética en A Media Voz.

El falso extranjero. (Enrique Vila-Matas, Letras Libres)
El cartógrafo de lo imaginario. (Juan Villoro, La Vanguardia) PDF

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4 Febrero 2010 a 8:20

Los Bohemios. Anne Gédéon Lafitte, marqués de Pelleport.

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Los Bohemios. Anne Gédéon Lafitte, marqués de Pelleport. Global Rhythm Press Traductor: Gabriel Hormaechea. Páginas: 292. Febrero 2010. PVP: 21 €.

Texto original: Robert Darnton, The New York Review of Books. Fuente y traducción: ABCD.es

“Mientras el marqués de Sade redactaba Los 120 días de Sodoma en la Bastilla, otro marqués no menos libertino escribía en una celda próxima una novela igualmente escandalosa, un relato también rebosante de sexo e improperios, aunque mucho más revelador con respecto a la situación de los escritores y la escritura misma. Pero ese vecino de Sade, el marqués de Pelleport, es hoy un perfecto desconocido, y su novela, Los bohemios, se ha diluido en la memoria: sólo media docena de copias sobreviven en bibliotecas de varios países. Con esta edición sale, pues, a luz una obra fundamental del libertinismo dieciochesco olvidada desde 1790 y se abre una ventana al mundo de los poetas miserables, los aventureros literarios, los filosofastros y los plumíferos de Grub Street. Estamos ante un relato que muestra a los primeros bohemios más de un siglo antes de La bohème. [...]

Naturalmente, «Grub Street» (la expresión y el entorno) se refiere a Londres. La calle misma (que estaba en Cripplegate, un sórdido distrito infestado de delincuentes) había atraído a escritorzuelos de toda laya desde la época isabelina [...]. ¿No había algo comparable en París? Ciertamente sí: París contaba con un censo de plumíferos aún mayor, pero estaban dispersos en buhardillas por toda la ciudad, no concentrados en un único barrio [...].

[...] Tal vez esté sucumbiendo al hechizo de mi propia hipérbole: como he encontrado una novela en dos volúmenes publicada en 1790 con el título de Los bohemios, tal vez quiera creer que se trata de una obra maestra. Un juicio menos vehemente la calificaría de novela extraordinaria, escrita con ingenio y brío, pero más significativa por su retrato de la vida literaria durante el Antiguo Régimen que por su valor estrictamente literario. [...] Después de reconstruir la vida del autor, considero que es uno de los personajes más interesantes con que me haya topado en los archivos. Anne Gédéon Lafitte, marqués de Pelleport, era, según quienes lo conocieron, un sinvergüenza, un réprobo, un granuja, un provocador. Tenía gran encanto y seducía a quienes se cruzaban en su camino dejando un reguero de miseria y sufrimiento por donde pasaba. También él vivía en la pobreza porque su familia lo había desheredado y dependía de su habilidad y su pluma para escapar de la miseria. Era un aventurero que pasó la mayor parte de su vida vagando de un lugar a otro. Su itinerario siguió las rutas que conectan la calle Grub de París con la Grub Street de Londres, y la novela nos ofrece una visión picaresca de esos caminos. [...]

La Grub de París tenía muchas bocacalles que conducían a Bruselas, Ámsterdam, Berlín, Estocolmo, San Petersburgo y otras ciudades que contaban con versiones locales de la cultura representada por Grub Street. Cuando veían su carrera bloqueada, su alquiler impagado o una orden de encarcelamiento suspendida sobre sus cabezas, los escritores parisinos dejaban la ciudad para buscar fortuna en lugares donde pudieran explotar la fascinación europea por todo lo francés. Hacían de preceptores, traducían, difundían panfletos, se metían a periodistas, emprendían proyectos editoriales o promocionaban cualquier moda parisina, ya fueran gorros o libros. La mayor colonia de expatriados estaba en Londres, ciudad donde antes habían buscado refugio desde los perseguidos hugonotes hasta el joven Voltaire. Allí también había surgido una escuela de periodismo viperino [...]. Los refugiados franceses aprendieron algunos trucos del oficio en la prensa británica, pero también perfeccionaron un género propio: el libelo, es decir, el relato escandaloso sobre la vida privada de las grandes figuras de la corte y la capital. [...]

Los lectores franceses habían disfrutado durante décadas con todo tipo de revelaciones sobre la vida privada de las figuras públicas sin que ello provocara reacciones hostiles al gobierno. Sin embargo, la grave crisis política que se desata a partir de 1770 explica el cambio de actitud de las autoridades ante los libelos: a partir de esa fecha se los considerará muy peligrosos. [...] Una calumnia bien dirigida dañaba el delicado sistema de relaciones de protección y clientela que articulaba el poder político en la corte de Versalles.

Buena parte de las calumnias venía de Londres. Uno de los primeros y más notorios libelos, Le Gazetier cuirassé [El gacetero acorazado, 1771] fue escrito por Charles Théveneau de Morande, el libelista más importante en la colonia de expatriados. Su principal víctima era el canciller Maupeou y conseguió mancillar la reputación de personalidades de la corte y la capital con tan gran efecto que, cuando Morande anunció su siguiente título (un ataque a Mme du Barry, amante de Luis XV, titulado Memorias secretas de una mujer pública), el gobierno recurrió a medidas extremas. Primero intentó secuestrar o asesinar a Morande, y cuando la conspiración fracasó decidió comprarlo. Enviaron a Beaumarchais a negociar con él y, después de una serie de intrigas barrocas dignas de Fígaro, Morande aceptó suprimir la edición por la estupenda suma de 32.000 libras y una pensión anual de 4.800. Los otros libelistas siguieron su ejemplo inmediatamente. En lugar de limitarse a escribir para atender la demanda de literatura escandalosa, transformaron la producción de libelos en una operación de chantaje. Morande se retiró del libelismo para dedicarse a la carrera aún más lucrativa de espía para el gobierno francés, actividad que le dio la oportunidad de denunciar a sus antiguos colegas.

El principal sucesor de Morande fue Pelleport, que no era menos indecente pero tenía bastante más talento. [...] Invitó al gobierno francés a pujar por una serie de libelos que prometía destruir si el precio era adecuado. Se trataba de Los pasatiempos de Antonieta, un relato sobre la vida sexual de la reina; Los amores del visir de Vergennes, un ataque similar dirigido al ministro de Exteriores; y Las cenas y noches íntimas del Palacete Bouillon, que revelaba las orgías organizadas por la princesa de Bouillon y sus criados con el que fuera su pareja, el marqués de Castries, ministro francés de Marina durante la guerra americana. No ha sobrevivido ninguna copia de las dos primeras obras, tal vez porque Pelleport se limitó a inventar los títulos con la intención de escribirlas sólo si el gobierno francés ofrecía suficiente dinero. Sí imprimió, en cambio, Las cenas íntimas [...], obra a la que siguió otra mucho más dañina, El diablo en la pila de agua bendita [...]. Evitando ciertos nombres y datos comprometidos, Pelleport exaltaba a los escritores expatriados como campeones de la libertad [...]. El elenco de villanos incluía al comisario general de la policía de París, los ministros más poderosos de Versalles y Morande, el más importante de sus agentes en Londres.

Pero Morande se llevó al final el gato al agua porque consiguió unas galeradas de El diablo en la pila de agua bendita que contenían correcciones hechas a mano por el mismo Pelleport. Las envió a las autoridades francesas como prueba de [...] que Pelleport se había convertido en el jefe de las actividades libelistas de Londres; si el gobierno conseguía agarrarlo y abandonaba su política de ceder al chantaje, daría un golpe definitivo a esa industria. Utilizando como intermediario a Samuel Swinton, propietario del Courrier de l?Europe, la policía tendió una trampa a Pelletier atrayéndolo a Boulogne-sur-Mer. El 11 de julio de 1784 lo encerraron en la Bastilla [donde pasaría] cuatro años y tres meses, un período inusitadamente largo. Los pocos documentos que han sobrevivido de esos años en los archivos de la fortaleza sugieren que la policía consideraba a Pelleport una gran captura como responsable de los ataques más escandalosos a la corte. [...]

Pelleport desaparecería en la oscuridad [...] salvo por una excepción: en el Bulletin du bibliophile de 1851, Paul Lacroix, autoridad en literatura francesa del XVIII, escribió una breve nota sobre el último libro de Pelleport, una «novela filosófica y satírica, totalmente desconocida cuyos copias fueron destruidas casi en su totalidad por el impresor». [...]

Pese a la predicción de Lacroix, ningún estudioso de la literatura francesa ha prestado atención a esta obra extraordinaria, esta «obra maestra de un desconocido» bastante más aguda y maliciosa que el libro publicado con ese título por Thémiseul de Saint-Hyacinthe en 1714. Al igual que Saint-Hyacinthe, Pelleport satiriza la pedantería, pero sus pedantes son los philosophes, a quienes agrupa con otros plumíferos en una categoría que constituye un nuevo tema literario, el tema anunciado por el propio título del libro: Los bohemios.”

Ficha del Libro: Global Rhythm Press.

Dossier de prensa (PDF)

Escrito por Alguien

3 Febrero 2010 a 8:25

Para leer al anochecer. Charles Dickens.

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Título: Para leer al anochecer
Autor: Charles Dickens.
Editorial: Impedimenta.
Traducción: Marian Womack y Enrique Gil-Delgado.
Encuadernación: Rústica con sobrecubierta.
Páginas: 240 páginas.
ISBN: 978-84-937601-0-6.
Precio: 18,27 euros. 19,00 euros IVA incluido.

Charles Dickens estuvo interesado durante toda su vida por los fenómenos misteriosos. Su natural inclinación hacia el drama y lo macabro hicieron de él un extraordinario escritor de cuentos de fantasmas. Para leer al anochecer presenta trece de las más célebres y espeluznantes historias de fantasmas escritas por Dickens —«El fantasma en la habitación de la desposada», «El juicio por asesinato», «El guardavías», «Fantasmas de Navidad», «El Capitán Asesino y el pacto con el Diablo», «La visita del señor Testador» o «La casa encantada», entre otras—, en una nueva traducción al castellano. Villanos que mueren ahorcados, mujeres misteriosas que encargan retratos desde el más allá, marinos desaparecidos que hacen visitas inesperadas a los vivos, viajeros victorianos que se encuentran con siniestros niños en oscuros caserones… Puro talento gótico.

«El arte de Dickens es el más excelso que existe: es el arte de emocionar y de agradar a todo el que se sumerge en su lectura.» (G. K. Chesterton)

El guardavías (relato completo en PDF).
Ficha del libro: Editorial Impedimenta.

Escrito por Alguien

2 Febrero 2010 a 8:14

In Memoriam: Tomás Eloy Martínez.

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El periodista y escritor argentino Tomás Eloy Martínez falleció este domingo 31 de Enero en Buenos Aires a los 75 años tras una larga lucha contra el cáncer. Nacido en 1934 en la localidad de San Miguel de Tucumán, colaboraba como columnista habitual en El País y otros diarios como La Nación y The New York Times, así como en diversos medios impresos de su país como los semanarios Panorama y Primera Plana. En 2009 EL PAÍS le otorgó el premio Ortega y Gasset de periodismo a toda su trayectoria profesional, a cuya entrega no pudo acudir por prescripción de sus médicos. En 2002 ganó el premio Alfaguara de novela por “El vuelo de la reina”. Su novela “Santa Evita” (1995; Alfaguara, 2002) es, junto con “La novela de Perón” (1985), un título ya clásico de la literatura argentina; estas dos obras han sido traducidas a treinta y seis lenguas. Escribió también la novelas Sagrado (1968) y “La mano del amo” (1991; Alfaguara, 2003), los relatos de “Lugar común la muerte” (1979) y “La pasión según Trelew” (1974), y los ensayos de “El sueño argentino” (1999). El año pasado publicó “Purgatorio”, su última obra, con la que buscó concienciar al lector de que las dictaduras “más crueles” no son posibles sin la complicidad de la sociedad, según afirmó en una entrevista.

Lee el último artículo de Tomás Eloy Martínez en EL PAÍS.

Edición especial – Tomás Eloy Martínez (1934-2010). ADNCultura.
El legado imborrable.
Los hechos de la vida.
En memoria de Susana Rotker.
Adiós al maestro de la ficción verdadera.
Algo que García Márquez quizás haya olvidado.
Geografías del exilio.
El peronismo, entre el mito y la verdad.
Días de redacción.
Una vida consagrada a las palabras.

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1 Febrero 2010 a 16:31

Semana de Novela Negra en Barcelona. BCNegra 2010.

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El 2009 ha sido sin duda el año del fenómeno Larsson. La trilogía que lamentablemente Stieg Larsson no llegó a ver publicada se ha convertido en la historia de la temporada. Las desventuras de Lisbeth Salander y Michael Blomkvist han conquistado los ratos de ocio de multitud de lectores y lectoras, y el género negrocriminal, del que el novelista sueco era un entusiasta lector, está de moda, si aún podía estarlo más…

Este año, en la quinta edición del BCNegra, disfrutaremos de un grupo de novelistas negrocriminales que tratan de profundizar en la realidad y recorrer los lugares comunes y las verdades de cartón piedra para revelarnos todas las astillas de la condición humana. Desde Estados Unidos hasta Finlandia, pasando por Dinamarca e Irlanda, los autores y autoras tendrán en Barcelona un lugar donde encontrarse con sus lectores y lectoras, para cerrar de este modo el acto creativo que ellos mismos pusieron en marcha.

En el programa de este año recordaremos el pasado con un homenaje al gran editor y novelista Mario Lacruz, nos uniremos a las celebraciones del centenario de la CNT y repasaremos el cine que en los grises años sesenta se rodaba en Barcelona, con una primera colaboración con la Filmoteca de Catalunya que seguirá en próximas ediciones. Es el inicio de una larga amistad. Recibiremos a Ian Rankin, flamante premio Pepe Carvalho del 2010, y hablaremos de la nebulosa Escocia desde Barcelona, luminosa capital del Mediterráneo. Don Winslow, John Connolly, Paco Ignacio Taibo II, Asa Larsson y Arnaldur Indridason son algunos del resto de invitados internacionales que acudirán al encuentro, que también reunirá a muchos de los escritores y escritoras de este género en el Estado español.

Tal y como venimos diciendo año tras año, si es febrero y se habla de narrativa negrocriminal, solo podemos encontrarnos en Barcelona. Este es nuestro momento. Pasen, escuchen, interroguen y, sobre todo…, lean.

Sitio Oficial │ BCNEGRA – Institut de Cultura de Barcelona.
Programa 2010. BCNNEGRA. Castellano (PDF)

Un Empleo.

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Un Empleo. Texto: José Antonio Garriga Vela. Diario Sur – 31.01.2010.

“Este mediodía he visto a varios mendigos peleándose en la puerta del supermercado. Se disputaban el puesto de trabajo que dejó vacante el hombre que la semana pasada desapareció de repente, después de varios meses de permanecer arrodillado junto a la entrada. Me ha sorprendido la competencia que existe entre ellos por apoderarse de los lugares más privilegiados del barrio. La puerta de supermercado y de la iglesia son los puestos que tienen mayor demanda. Yo creía que el gremio de los mendigos era solidario, pero he descubierto que ocurre lo mismo que en el resto de los trabajos.

A menudo me quedo quieto a la salida del supermercado con las bolsas de la compra en la acera, como si esperara a alguien. Nadie sospecha de mí. A ninguno de los mendigos se le pasa por la cabeza que estoy aprendiendo el oficio. Me he fijado que la cortesía es fundamental para pedir limosna. No es necesario atosigar a los clientes ni remangarse el pantalón para mostrar las heridas; simplemente hay que mirarlos y esbozar una sonrisa de agradecimiento, aunque pasen al lado sin mirarnos.

No pertenezco a esa clase de personas que constantemente andan quejándose de la crisis. No he cambiado ninguno de mis hábitos, aunque mis jefes hayan reducido sus gastos conmigo. No soy fatalista. Pero, por si acaso, los días laborales me demoro a la salida del supermercado observando el comportamiento de los mendigos y los días festivos me detengo en la puerta de la iglesia para comprobar la caridad de los feligreses. Luego, a solas en casa, hago cuentas. Me pongo a calcular las horas que tendría que pasar a la intemperie para alcanzar el sueldo que gano trabajando. Si supiera hacer malabarismos con bolos o pelotas podría colocarme en un semáforo y sacar bastante más dinero en menos tiempo, pero nunca he sido habilidoso con estas cosas. En el caso de que me quedara sin trabajo, mi futuro estaría en la puerta del supermercado. He eliminado la iglesia porque me parece hipócrita y oportunista acordarme de ella sólo cuando la necesito; aunque bien pensado eso es lo que hacen la mayoría de los creyentes con Dios.

Me satisface el oficio de mendigo. Desde siempre me ha gustado estar quieto y en silencio. Además, creo que mi mirada infunde confianza. Estoy seguro de que podría sacar un buen sueldo en el supermercado del barrio, aunque me da cierto apuro pedir limosna a mis propios vecinos. Pero la comodidad de tener el trabajo al lado de casa es una ventaja a tener en cuenta. Me tranquiliza pensar que, si el futuro se tuerce, siempre me queda la opción de pedir limosna; aunque no sería tan fácil, porque soy un hombre pacífico incapaz de pelear por un miserable puesto de trabajo”.

En Algún Día│ José Antonio Garriga Vela.

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31 Enero 2010 a 16:41

Paul Cézanne: retrato del artista fracasado.

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Su padre le consideró siempre un pintamonas; Zola, su amigo de infancia, un descarriado. Ambroise Vollard fue el primero en percibir el genio del pintor, terco, huraño e indomable, que dio paso al cubismo de Picasso, al fauvismo de Matisse y al abstracto de Kandinski. A partir de ahí la pintura del siglo XX rompió todas las amarras

Ambroise Vollard, vendedor de cuadros, el descubridor de Cézanne, era un tipo agnóstico. Un día le preguntaron: en caso de que le forzaran a elegir religión, cuál escogería. Vollard contestó que era muy friolero, de modo que no dudaría en hacerse primero judío porque en las sinagogas era obligatorio llevar puesto el sombrero; en segundo lugar protestante porque en sus templos solía haber calefacción y nunca católico porque en las iglesias católicas había muchas corrientes de aire. Este hombre tan escéptico y pragmático con la religión fue, no obstante, un visionario para el arte. Había nacido en la isla de la Reunión, donde, de niño, comenzó a coleccionar guijarros y pedazos de vajillas rotas, sobre todo fragmentos de porcelana azul. Su tía Noémie pintaba rosas de papel. El niño quiso saber por qué no pintaba las flores del jardín que eran más bonitas. “Pinto flores de papel porque no se marchitan nunca”. Esta misma respuesta le dio Cézanne, muchos años después, en su galería de la Rue Lafitte.

Ambroise Vollard fue el primero en darse cuenta del genio de este pintor, que abrió la puerta a la vanguardia, cuando iba por París vestido como un mendigo, mal afeitado, con un chaleco rojo bajo una chaqueta raída y sus cuadros eran objeto de escarnio, rechazados en todos los Salones de pintura. El padre de Paul Cézanne, un sombrerero de Aix-en-Provence, conservador, con leontina de oro, de carácter tiránico, fundador de una banca de provincias, despreciaba el trabajo de su hijo como artista, aunque le tenía asignado un sueldo de subsistencia, ciento veinticuatro francos al mes, para evitarle tentaciones y tenerlo atado. Hasta el día de su muerte pensó que su hijo era un pintamonas. El escritor Émile Zola también consideraba que su viejo amigo Cézanne era un descarriado, sin habilidad para administrar su talento. Habían sido compañeros inseparables de juegos y de estudios en el colegio Bourbon de Aix. Cézanne tocaba la corneta de llaves y Zola el clarinete en una banda creada entre vástagos adolescentes de la burguesía; hacían excursiones por las laderas de Sainte-Victoire o del Pilón del Rey; se bañaban desnudos en el río Arc; recitaban versos de Victor Hugo y juntos viajaron a París soñando con la gloria.

Zola se hizo escritor y no tardó en alcanzar la fama. Mientras sus novelas comenzaron muy pronto a tener un éxito extraordinario, Cézanne sólo era un artista inhóspito que se había quedado atrás. No conseguía encontrar lo que buscaba. Apenas comenzaba a pintar, crispaba los puños ante el lienzo, lo desgarraba con la espátula y arrojaba los pinceles contra la pared. Por otra parte enrojecía hasta detrás de las orejas y huía del estudio cuando una modelo comenzaba a desnudarse. Las mujeres le trastornaban, pero acabó juntándose con una costurera bordadora, que a veces posaba para los pintores, Hortense Fiquet, con la que tuvo un hijo, una relación que ocultó a su padre por miedo a su tiranía. Cada día más terco, más indomable, más huraño, se negaba a aceptar las consignas del grupo de los impresionistas que se reunían en el café Guerbois en cuya puerta un día le dijo a Manet, que vestía como un dandy: “No le doy la mano porque no me la he lavado en ocho días”.

Desde la cima de su éxito Zola contemplaba la ruina de su amigo con una compasión benevolente que acabó convirtiéndose en un desprecio sangrante. Su última novela, Nana, la aventura de una cortesana, vendió en el primer día de lanzamiento cincuenta mil ejemplares, mientras Cézanne tenía que aceptar unos pocos francos a cuenta o unos lienzos nuevos y tubos de colores a cambio de cuadros pintados en la tienda del famoso tío Tanguy, en Montmartre.

Zola vivía ya en una mansión fuera de París, con mayordomo y criados; recibía a las visitas sentado en un sillón Luis XV enfrente de una chimenea de mármol, rodeado de tapices, armaduras, estatuas, figuras de porcelanas en las vitrinas, marfiles, un jarrón con un chino pintado bajo una sombrilla, con un ángel de las alas desplegadas colgado del techo con una atadura invisible y cuadros oscuros, entre los que se mezclaban auténticos y falsos, alegóricos y pompiers, pintados con betún de Judea, al que los impresionistas llamaban zumo de iglesia. Tenía también algunos óleos de Cézanne guardados en un armario que no osaba enseñar a nadie. Cuando Ambroise Vollard llegó un día a casa de Zola con una carta de recomendación de Mirbeau, siguiendo el rastro de los cuadros de primera época de Cézanne, que había decidido reunir, el escritor le recibió llevando en brazos a su querido perrito Pinpin. Al preguntarle por los cuadros de su amigo de la infancia, el maestro golpeó con la mano un armario bretón.

-Los tengo encerrados ahí. Cuando recuerdo que les decía a nuestros antiguos compañeros que Paul tenía un genio de gran pintor, aún siento vergüenza.

Si les pusiera estos cuadros ante sus ojos… ¡Cézanne!… Aquella vida que llevábamos en Aix y en los primeros años de París. ¡Todos nuestros entusiasmos! Ah, ¿por qué no produjo mi amigo toda la obra que yo esperaba de él? Por más que le decía que poseía el genio de un gran pintor y que tuviera el valor de llegar a serlo, no escuchaba ningún consejo. Intentar que entrara en razón era como tratar de convencer a las torres de Notre-Dame para que bailen.

Zola poseía diez obras de Cézanne ocultas entre cacharros y una de ellas no se encontró bajo el polvo hasta 25 años después de la muerte del escritor, ocurrida en 1927. El desencuentro con su amigo se produjo cuando Cézanne se vio reflejado, bajo el nombre del protagonista Claude Lautier, en la novela de Zola L’Oeuvre, que trataba de un pintor fracasado, ejemplo de la impotencia artística y de la quiebra de un genio, en la que al final el héroe se suicida. Cézanne la consideró una traición.

Mientras tanto, Ambroise Vollard había comenzado a acaparar todos los cuadros de Cézanne que encontraba; había adquirido los del tío Tanguy que se subastaron en el hotel Drouot a su muerte; viajó a Aix-en-Provence donde ahora, ya viejo y rico heredado de banquero, pero todavía escarnecido, Cézanne seguía pintando sin encontrar lo que buscaba, y arrojaba los cuadros por la ventana sobre los árboles del jardín y así vio Vollard cerezos cuajados de bodegones con manzanas; el marchante compró también todos los cuadros que los vecinos tenían arrumbados en las carboneras y desvanes, que el pintor había regalado y que le ofrecían desde los balcones. En su galería de arte de la Rue Lafitte entró un día la coleccionista Gertrude Stein.

- ¿Qué vale este Cézanne?
- Quinientos francos -contestó Vollard.
- ¿Si compro tres?
- Mil quinientos.
- ¿Y si le compro los diez que tiene?
- Entonces, cincuenta mil.
- ¿Por qué?
- Porque entonces me quedo sin Cézanne.

Obsesionado por dar toda la profundidad y consistencia a la materia Cézanne había comenzado a estructurarla en planos cada vez más íntimos de luces entrecruzadas hasta descomponerla. Así dio paso al cubismo de Picasso, al fauvismo de Matisse y al abstracto de Kandinski. A partir de ahí la pintura del siglo XX rompió todas las amarras. Pero la gloria no le llegaría a Cézanne hasta la gran exposición que montó Vollard en su galería, la cual propició después la retrospectiva que se realizó en París, en 1904, en el Salón de Otoño, dos años antes de la muerte del pintor. Hoy a Zola se le recuerda sólo por un artículo, J’accuse, publicado en L’Aurore, sobre el caso Dreyfus, el 13 de enero de 1898. Mientras su amigo, el artista fracasado de su novela, es el pintor cuya cotización sigue siendo la más alta de la pintura moderna.

Texto: Manuel Vicent. Babelia. El Pais.com. 31.01.2010.

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31 Enero 2010 a 16:32

150 años del nacimiento de Antón Chéjov.

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Este viernes 29 de enero se cumplen 150 años del nacimiento de Antón Chéjov, certero analista de la sociedad rusa de finales del XIX y el mayor representante de la escuela realista, autor de relatos breves y obras de teatro (El Tío Vania, El Jardín de los Cerezos, Las Tres Hermanas, etc). Para celebrar su genialidad, en muchos lugares del planeta se han convocado diversos actos, que van desde los homenajes a la representación de sus obras, pasando por la celebración del Festival Chéjov de Moscú.

Como homenaje, el suplemento Milenio publica dos variaciones sobre su célebre cuento La dama del perrito, anotaciones sobre dicha obra y una reflexión sobre su dramaturgia. In Memoriam:

El gran Cuentacuentos. Antonio Garrido.

Fuente: Acantilado.

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29 Enero 2010 a 8:25

In Memoriam: Jerome David Salinger.

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El escritor estadounidense Jerome David Salinger, autor entre otras obras de El guardián entre el centeno (1951), falleció ayer miércoles en New Hampshire por causas naturales a la edad de 91 años. In Memoriam:

(…) “Creí que era, «Si un cuerpo coge a otro cuerpo» -le dije-, pero, verás. Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adonde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura”.

(…) “Encantadores. Esa si que es una palabra que no aguanto. Suena tan falsa que me dan ganas de vomitar cada vez que la oigo”.

(…) “El oficial de marina y yo nos dijimos que estábamos encantados de habernos conocido, que es una cosa que me fastidia muchísimo. Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de haberlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de esas.”

En Algún Día:
El guardián entre el centeno.
J. D. Salinger: 90 años de vida y 40 de silencio literario.

Dossier Salinger. La periódica Revisión Dominical.
Un escritor en el silencio. Diario Sur.
J.D. Salinger o el suicido en abonos. Milenio.
Dulce y desconocido señor Boletus. (El País)

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28 Enero 2010 a 21:41

Una Balsa de Piedra Camino de Haití.

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Mis palabras son de agradecimiento. La Fundación José Saramago tuvo una idea, loable por definición, pero que podría haber entrado en la historia como una buena intención, una más de las muchas con que, dicen, está pavimentado el camino del infierno. La idea era editar un libro. Como se ve, nada original, por lo menos en principio, que libros no nos faltan. La diferencia estriba en que el producto de la venta de éste se va a destinar a las victimas sobreviviente del terremoto de Haití. Cuantificar tal ayuda, por ejemplo, en la renuncia del autor a sus derechos y en una reducción del lucro normal de la editorial, tendría el grave inconveniente de convertir en mero gesto simbólico lo que debería ser, en la medida de lo posible, algo provechoso y sustancial. Ha sido posible. Gracias a la inmediata y generosa colaboración de las editoriales Caminho y Alfaguara y de las entidades que participan en la elaboración y difusión de un libro, desde la fábrica de papel a la tipografía, desde el distribuidor al comercio librero, los 15 euros que el comprador gastará serán entregados íntegramente a la Cruz Roja para que los haga llegar a su destino. Si alcanzáramos un millón de ejemplares (el sueño es libre) serían 15 millones de euros de ayuda. Para la calamidad que ha caído sobre Haití 15 millones de euros no es nada más que una gota de agua, pero como La balsa de piedra (éste es el libro elegido) será publicada, además de en Portugal, en España y en el mundo hispánico de América Latina, ¿quién sabe lo que podrá suceder? A todos los que nos acompañan en la concretización de la idea primera, haciéndola más rica y efectiva, nuestra gratitud, nuestro reconocimiento para siempre.

Por José Saramago

En Algún día | José Saramago.

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28 Enero 2010 a 15:43

Primer Capítulo de “El Tercer Reich” de Roberto Bolaño.

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La novela “El Tercer Reich”, de Roberto Bolaño, está narrada en primera persona y tiene forma de diario. Quien lo escribe es Udo Berger, un joven de 25 años de Stuttgart al que la vida le sonríe. Apasionado de los juegos de guerra, Udo es el flamante campeón alemán de la disciplina, escribe artículos para las revistas especializadas y acaba de conocer a Ingeborg, el amor de su vida. Ambos emprenden sus primeras vacaciones en pareja a la Costa Brava, al mismo hotel en el que Udo veraneaba de pequeño.

Allí conocen a Charly y a Hanna, otra joven pareja de alemanes dispuestos a disfrutar de la playa y la noche. Pero a Udo le interesa más encerrarse en su habitación para desplegar su tablero de hexágonos del Tercer Reich y sus fichas de regimientos, blindados y unidades aéreas. Prepara una ponencia para el próximo congreso internacional en el que se propone desafiar al campeón americano Rex Douglas.

Charly los introduce en la inquietante fauna local; lúgubres garitos por los que circulan amenazadores personajes como el “Lobo” y el “Cordero”, que bien pueden ser delincuentes o trabajadores, o el “Quemado”, un hombre de músculos esculpidos y rostro desfigurado por el fuego que custodia los patines de la playa y del que se rumorea que fue torturado en su país, presumiblemente sudamericano. La atmósfera comienza a enrarecerse, mientras Udo desarrolla una innovadora estrategia bélica que le garantizará el definitivo triunfo alemán, bajo la mirada de Frau Else, la misma bella y enigmática conserje que ya lo perturbaba en su adolescencia. Cuando Charly se interna al mar una tarde con su tabla de windsurf y ya no regresa, todo se tuerce. Como si algo oscuro e inexplicable aflorara entre los hexágonos del Tercer Reich.

El Tercer Reich” se escribió en 1989, después de la novela que escribió Acon .G. Porta (publicada en 1984), y antes de la publicación de “La pista de hielo”. Posiblemente es entre estas dos novelas donde hay más parentesco.

20 de agosto.

“Por la ventana entra el rumor del mar mezclado con las risas de los últimos noctámbulos, un ruido que tal vez sea el de los camareros recogiendo las mesas de la terraza, de vez en cuando un coche que circula con lentitud por el Paseo Marítimo y zumbidos apagados e inidentificables que provienen de las otras habitaciones del hotel. Ingeborg duerme; su rostro semeja el de un ángel al que nada turba el sueño; sobre el velador hay un vaso de leche que no ha probado y que ahora debe estar caliente, y junto a su almohada, a medias cubierto por la sábana, un libro del investigador Florian Linden del que apenas ha leído un par de páginas antes de caer dormida. A mí me sucede todo lo contrario: el calor y el cansancio me quitan el sueño. Generalmente duermo bien, entre siete y ocho horas diarias, aunque muy raras veces me acuesto cansado. Por las mañanas despierto fresco como una lechuga y con una energía que no decae al cabo de ocho o diez horas de actividad. Que yo recuerde, así ha sido siempre; es parte de mi naturaleza. Nadie me lo ha inculcado, simplemente soy así y con esto no quiero sugerir que sea mejor o peor que otros; la misma Ingeborg, por ejemplo, que los sábados y domingos no se levanta hasta pasado el mediodía y durante la semana sólo una segunda taza de café –y un cigarrillo– consiguen despertarla del todo y empujarla hacia el trabajo. Esta noche, sin embargo, el cansancio y el calor me quitan el sueño. También, la voluntad de escribir, de consignar los acontecimientos del día, me impide meterme en la cama y apagar la luz”.

El primer capítulo de “El Tercer Reich”, en exclusiva, en EL MUNDO.es. (PDF)

Ficha del Libro: Anagrama.

En Algún Día │Roberto Bolaño.

10 libros para conocer el Holocausto.

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El 1º de noviembre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 60/7 en la que designó la fecha del 27 de enero Día Internacional de Conmemoración anual en Memoria de las víctimas del Holocausto. El 27 de Enero de 1945, el ejército soviético liberó el mayor campo de exterminio nazi, en Auschwitz-Birkenau (Polonia). Coincidiendo con esta efeméride recordamos 10 lecturas para (intentar) entender Auschwitz:

Si esto es un hombre. (El Aleph).
Primo Levi.

El joven judío italiano Primo Levi vio abrirse la boca enrejada del campo de exterminio desde su vagón de ganado. Esta primera parte de su “Trilogía de Auschwitz (continuada por “La tregua” y “Los salvados y los hundidos’” es una de las memorias de cautiverio más famosas del siglo XX. Levi fue al nazismo lo que Solzhenitsyn al gulag soviético: sobria expresión y costumbrismo del abismo. De aquella colmena de campos polacos también nos ha quedado “Nuestro hogar es Auschwitz” (Alba), de Tadeus Borowsky. Tanto Levi como Borowsky se llevaron consigo las púas, el maltrato y el número tatuado). Los dos se suicidaron.

Diarios (Debolsillo).
Ana Frank.

Las teorías raciales de Alfred Rosenberg fueron parte del esqueleto intelectual de los nazis. Les venían como anillo al dedo. Cómodas. La parte incómoda venía después, con el asesinato sistemático de niños. Ana Frank, de 13 años, vivió con su familia y los Van Pels detrás de una biblioteca giratoria en la empresa de su padre, en la Prinsengracht 263, de Amsterdam. Hoy es un museo. Fueron dos años en total (del 42 al 44) esperando a los ogros de la Gestapo. Una mañana aparecieron. Para entonces, había escrito unos diarios de adolescencia de clausura que ya son universales. Ella, su hermana Margot, y su madre murieron en Auschwitz.

Auschwitz, los nazis y la solución final (Crítica).
Lawrence Rees.

El 20 de enero de 1942, los jerifaltes del III Reich se reunieron en una villa junto al lago de Wannsee para hablar abiertamente del exterminio judío. Aquello se llamó “solución final”. Como epílogo a unos documentales para la BBC, Lawrence Rees escribió en 2005 un libro basado en cientos de entrevistas a miembros activos y pasivos. Antiguos miembros de las SS no arrepentidos, judíos emigrados a América o a Israel… Un escandaloso clásico reciente, metódicamente similar a ‘El holocausto japonés’.


Eichmann en Jerusalén (Debolsillo).
Hannah Arendt.

Adolf Eichmann fue el responsable del Departamento de Emigración Judía y estuvo en la mentada conferencia de Wannsee. Hacia 1960, vivía en Buenos Aires, se llama Ricardo Klement y trabaja en una oficina de Mercedes Benz. En mayo de ese año el Mossad lo secuestró y se lo llevó a Jerusalén para ser juzgado (y ahorcado). Aquello se llamó “Operación Garibaldi“. La filósofa Hannah Arendt cubrió para ‘The New Yorker’ el irregular proceso y trazó un retrato de Eichmann. Sus artículos acabaron por convertirse en un libro clásico con un subtítulo esclarecedor: “La banalidad del mal“. El monstruo era un gris burócrata.

Los límites del perdón (Paidós).
Simon Wiesenthal.

Superviviente de Mauthausen, Wiesenthal fue un reconocido rastreador de nazis huidos desde el Centro de Documentación Judía de Israel. El mismo Adolf Eichmann o Karl Silberbauer, responsable del arresto de Ana Frank, fueron algunos de sus ‘trofeos’ más famosos. Llevó a los tribunales a más de 1.000 nazis. Este libro autobiográfico propone el dilema del perdón y lanza la patata caliente a personalidades como Primo Levi, el cardenal Künig, el Dalai Lama, o Tzvetan Todorov. Otro clásico, entre el ensayo y la autobiografía, que clama justicia es ‘Más allá de la culpa y la expiación’ (Pre-textos), de Jean Améry

Sin destino (Acantilado).
Imre Kertész.

Gyorgy Köves es un personaje de ficción. Como Kertész, es un judío de Budapest, un flacucho adolescente. Ambos son deportados a Auschwitz. El joven Köves visita también Buchenwald y Zeitz. El Nobel de Literatura de 2002 escribió su primera novela en 1975 y se abrió a sus recuerdos con una máscara puesta. Se trata de una novela de formación entre chimeneas antropófagas y ladridos de perro. Mejor le fue a Joseph Joffo, otro niño con gorra y estrella de David en la pechera, tal y como lo relata en “Un saco de canicas” (Debolsillo), que evitó lo peor con su fuga constante por la Francia ocupada.

Escapar de Sobibor (Planeta).
Richard Rashke.

Sobibor era un campo de exterminio de la zona oriental de Polonia, entre Treblinka y Belzec. Aunque era el más pequeño de los tres recintos, allí fueron gaseados 250.000 judíos. Incluso Mathaussen, Auschwitz o Dachau fueron menos eficientes que Sobibor, donde los que ‘huéspedes’ eran asesinados en cuestión de 24 horas. Rashke cuenta cómo, en octubre de 1943, 600 cautivos se rebelaron, alentados por el ejemplo de los héroes del gueto de Varsovia, mataron a los oficiales y saltaron las verjas. 300 de ellos consiguieron llegar al bosque y sobrevivir. Algunos ofrecen su testimonio al autor.

Un español frente al Holocausto (Temas de Hoy).
Diego Carcedo.

Ángel Sanz-Briz, diplomático de la embajada española de Budapest, consiguió salvoconductos para llevar a 5.200 judíos húngaros a España. 4.000 más que Schindler. Hoy, ambos poseen el título de “Justo entre las Naciones” que otorga el Museo del Holocausto de Israel. Cuando en 1944, los alemanes invadieron Hungría, Sanz-Briz arriesgó su vida para cobijar a los judíos con la excusa de que eran sefardíes, españoles. Los tuvo en dependencias de la embajada alquiladas “ad hoc” hasta que pudo sacarlos. En realidad, sólo 200 de ellos eran verdaderos judíos sefarditas.


La destrucción de los judíos europeos (Akal).
Raul Hilberg.

Un auténtico clásico historiográfico. Entre 1948 y 1961 Hilberg levanta este libro monumental (que es el adjetivo que se emplea para libros como este, de 1.456 páginas). La cuestión es: ¿cómo se llevó a cabo el asesinato de seis millones de personas? La articulación social y burocrática y tecnológica de semejante proyecto en medio de una guerra es el objeto de esta exhaustiva exposición. Hilberg pone el acento en la maquinaria de fondo, tras los ojos alemanes. Como contrapunto (el lado de las víctimas) se puede citar un libro reciente, también exhaustivo, y “monumental” (1.700 páginas): “El Tercer Reich y los judíos” (Galaxia Gutenberg) de Saul Friedländer

El hombre en busca de sentido (Alianza).
Victor Frankl.

Este libro tuvo como primer título (en 1959) “Del campo de muerte al existencialismo“. Aquí Frankl, uno de los más ilustres psiquiatras de Viena es internado (otro más) en Auschwitz. El shock inicial, la apatía posterior, la despersonalización, la crueldad de los ‘capos’ judíos, y el peso de la losa del sinsentido ya en libertad son pormenorizadas en este trabajo de campo en el campo de trabajo.

Conmemoración Día del Holocausto 2010. UNESCO.
Una carta inédita de Primo Levi. El Mundo.
Especial: Viaje al holocausto. El Mundo.

Texto: Álvaro Cortina. El Mundo.es. 27/01/2010.