Algún día en alguna parte

El Quijote y la Publicidad.

Posted in Andanzas by Alguien on 7 mayo 2009

Por la fe de caballero andante, que así como vi este carro imaginé  que alguna gran aventura se me ofrecía, y ahora digo que es menester  tocar las apariencias con la mano para dar lugar al desengaño.

No intenta la publicidad ser ese carro cargado de promesas de aventuras, bienestar, deseos y felicidad permanente, tan al alcance que casi se puede tocar con la mano? Y aunque la realidad se imponga y descubra que los gigantes contra los que queríamos demostrar nuestro valor y alcanzar la gloria y felicidad no son sino molinos, de nuevo la publicidad intenta mostrarnos todo tipo de carros cargados de historias felices en las que podemos convertirnos en protagonistas.

Esta exposición trata de mostrar una visión lo más amplia posible de la presencia e influencia de Don Quijote en la publicidad. Es una muestra general, pero no exhaustiva, forzosamente incompleta y parcial, pues son incontables las ocasiones en que la publicidad ha buscado y encontrado la inspiración en la obra de Cervantes, al igual que el cine, la literatura, la pintura y tantas otras expresiones de la creatividad humana.

A pesar de esa inevitable parcialidad, la exposición intenta ser lo más representativa posible de las andanzas de Alonso Quijano por la comunicación comercial. Desde lo inspirado a lo respetuoso, desde lo simplemente anecdótico a lo esperpéntico, son numerosos los anuncios que han utilizado la figura, ideas y aventuras de la obra más universal del español.

La presencia de Don Quijote en la publicidad destaca en varios campos claros, comenzando por la literatura, el cine y el teatro, anunciando la propia obra o su adaptación y fuente de inspiración para otras. El segundo es la identificación con su lugar de origen y principales aventuras, La Mancha, tanto en productos de todo tipo, como constituyéndose en icono y foco de atractivo turístico de la zona. El tercero es la publicidad en general, con apariciones casi siempre centradas en las figuras y aventuras más conocidas de la obra: Don Quijote y Sancho Panza, los molinos de viento, Clavileño… Finalmente, están todo tipo de piezas y elementos publicitarios inspirados en el Caballero de la Triste Figura, desde logotipos a envases de productos, pasando por cajas de cerillas, cromos, calendarios y coleccionables.

Esta exposición agrupa las piezas recopiladas en distintas secciones que pueden visitarse en un recorrido completo o por separado. En algunos casos se ha optado por reproducir algunas piezas en más de una sección, para permitir la visión más completa de cada apartado.

El carácter efímero de la publicidad hace que las propias agencias y anunciantes no conserven en la mayoría de los casos archivos de sus anuncios y campañas, y sin duda son muchos los anuncios que podrían añadirse a esta muestra. En este sentido, dada la celebración del IV Centenario de la publicación de la Primera Parte del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, hay que señalar que la exposición incluye anuncios publicados hasta el mes de febrero de 2005, y posiblemente seguirán saliendo muchos más durante los próximos meses.

Por eso, y después de pedir excusas por las ausencias de muchos otros anuncios y campañas que podrían formar parte de la exposición, cabe expresar el deseo de que este acercamiento a la figura del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha como fuente de inspiración de los creativos publicitarios ayude e impulse a futuros investigadores a profundizar en el análisis y conocimiento del que sin duda constituye uno de los hitos y símbolos más universales de la cultura española.

Instituto Cervantes (España), 2006-2009. Reservados todos los derechos.

Sitio Oficial│ Museo Virtual de Arte Publicitario.

La muerte de Don Quijote.

Posted in Fragmentos by Alguien on 29 septiembre 2008

En conmemoración del 461 aniversario del nacimiento de Miguel de Cervantes Saavedra les dejo con un fragmento de la muerte del héroe de caballería por excelencia:

 

“Como las cosas humanas no sean eternas, yendo siempre en declinación de sus principios hasta llegar a su último fin, especialmente las vidas de los hombres, y como la de don Quijote no tuviese privilegio del cielo para detener el curso de la suya, llegó su fin y acabamiento cuando él menos lo pensaba; porque, o ya fuese de la melancolía que le causaba el verse vencido, o ya por la disposición del cielo, que así lo ordenaba, se le arraigó una calentura que le tuvo seis días en la cama, en los cuales fue visitado muchas veces del cura, del bachiller y del barbero, sus amigos, sin quitársele de la cabecera Sancho Panza, su buen escudero.

(…)

 

Y, volviéndose a Sancho, le dijo:

 

—Perdóname, amigo, de la ocasión que te he dado de parecer loco como yo, haciéndote caer en el error en que yo he caído, de que hubo y hay caballeros andantes en el mundo.

 

—¡Ay! —respondió Sancho, llorando—: no se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto más, que vuestra merced habrá visto en sus libros de caballerías ser cosa ordinaria derribarse unos caballeros a otros, y el que es vencido hoy ser vencedor mañana.

 

—Así es —dijo Sansón—, y el buen Sancho Panza está muy en la verdad destos casos.

 

—Señores —dijo don Quijote—, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño: yo fui loco, y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha, y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno. Pueda con vuestras mercedes mi arrepentimiento y mi verdad volverme a la estimación que de mí se tenía, y prosiga adelante el señor escribano.

 

(…)

 

En fin, llegó el último de don Quijote, después de recebidos todos los sacramentos, y después de haber abominado con muchas y eficaces razones de los libros de caballerías. Hallóse el escribano presente, y dijo que nunca había leído en ningún libro de caballerías que algún caballero andante hubiese muerto en su lecho tan sosegadamente y tan cristiano como don Quijote; el cual, entre compasiones y lágrimas de los que allí se hallaron, dio su espíritu: quiero decir que se murió.

 

(…)

 

Para mí sola nació don Quijote, y yo para él; él supo obrar y yo escribir; solos los dos somos para en uno, a despecho y pesar del escritor fingido y tordesillesco que se atrevió, o se ha de atrever, a escribir con pluma de avestruz grosera y mal deliñada las hazañas de mi valeroso caballero, porque no es carga de sus hombros ni asunto de su resfriado ingenio; a quien advertirás, si acaso llegas a conocerle, que deje reposar en la sepultura los cansados y ya podridos huesos de don Quijote, y no le quiera llevar, contra todos los fueros de la muerte, a Castilla la Vieja, haciéndole salir de la fuesa donde real y verdaderamente yace tendido de largo a largo, imposibilitado de hacer tercera jornada y salida nueva; que, para hacer burla de tantas como hicieron tantos andantes caballeros, bastan las dos que él hizo, tan a gusto y beneplácito de las gentes a cuya noticia llegaron, así en éstos como en los estraños reinos». Y con esto cumplirás con tu cristiana profesión, aconsejando bien a quien mal te quiere, y yo quedaré satisfecho y ufano de haber sido el primero que gozó el fruto de sus escritos enteramente, como deseaba, pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que, por las de mi verdadero don Quijote, van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna. Vale”.

 

© Miguel de Cervantes Saavedra. “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Capítulo LXXIV. De cómo don Quijote cayó malo, y del testamento que hizo, y su muerte.

 

Google celebra los 461 años del nacimiento de Cervantes.

Posted in Noticias by Alguien on 29 septiembre 2008

Si Miguel de Cervantes viviese, aún lo hace en las estanterías de cualquier amante de la literatura, tendría a día de hoy 461 años recién cumplidos. El 29 de septiembre de 1547, nació en Alcalá de Henares el autor de la obra más universal de la literatura española, “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, considerada por muchos críticos como la primera novela moderna.

 

El buscador, que acaba de celebrar sus cinco años en España, vuelve a hacer un guiño en su versión local a una importante efeméride. Cualquier usuario que consulte hoy Google encontrará un molino de viento y al ingenioso hidalgo Don Alonso Quijano portando su armadura y acompañado de su fiel Rocinante.

 

La primera vez que Google utilizó un logotipo de estas características fue en 1999 cuando sus fundadores Larry Page y Sergey Brin querían explicar a sus usuarios que ese día no podían acudir a trabajar porque ambos se marchaban al Burning Man, un festival que tiene lugar en la ciudad de Nevada en los Estados Unidos. Los novillos de los dos fundadores, lejos de desatar posibles enfados, fueron acogidos con aceptación por sus usuarios que pronto demandaron más guiños de este tipo.

 

Vía│ El Pais

 

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