Fina García Marruz. Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2011.

La poeta cubana Fina García Marruz (La Habana, 1923) ha ganado el XX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que reconoce el conjunto de una obra de un autor vivo que por su valor literario constituye una aportación relevante al patrimonio cultural de Iberoamérica y España.
El Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, uno de los galardones más importantes y prestigiosos de este género, dotado con 42.100 euros y que convoca conjuntamente Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, sigue, al igual que el Premio Cervantes, una ley no escrita por la que un año se premia a un escritor de España y otro de Iberoamérica.
Fina García Marruz nació en La Habana el 28 de abril de 1923. Graduada en Ciencias Sociales, perteneció al grupo de poetas de la revista «Orígenes» (1944-1956) junto a su esposo Cintio Vitier. Desde 1962 trabajó como investigadora literaria en la Biblioteca Nacional José Martí y desde su fundación en 1977 hasta 1987 perteneció al Centro de Estudios Martianos, donde alcanzó la categoría de Investigador Literario, integrada en el equipo realizador de la edición crítica de las «Obras Completas» de José Martí.
Fina García publicó sus primeros poemas en los cuarenta con el grupo Orígenes. En 1961 obtuvo el doctorado en Ciencias Sociales dedicándose desde entonces a la investigación literaria, colaborando con distintos medios en el campo de la poesía, el ensayo y la crítica literaria.
Entre la obra poética de Fina García figura libros como Las miradas perdidas (1951), Visitaciones (1970), Poesías escogidas (1984), Viaje a Nicaragua con Cintio Vitier (1987), Créditos de Charlot (1990) con el que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica en 1991, Los Rembrandt de l’Hermitage (1992), Viejas melodías (1993), Habana del centro (1997). En España sólo se han publicado dos antologías, una del Fondo de Cultura de México y otra, casi completa de su obra, publicada por Pretextos.
Versos Olvidados: Francisco Brines.
El escritor y académico español Francisco Brines (Valencia, 1932) obtuvo ayer el XIX Premio Reina Sofía de Poesía 2010, el más prestigioso entre los poetas iberoamericanos.
Alocución pagana.
¿Es que, acaso, estimáis que por creer
en la inmortalidad,
os tendrá que ser dada?
Es obra de la fe, del egoísmo
o la desolación.
Y si existe, no importa no haber creído en ella:
respuestas ignorantes son todas las humanas
si a la muerte interroga.
Seguid con vuestros ritos fastuosos, ofrendas a los dioses,
o grandes monumentos funerarios,
las cálidas plegarias, vuestra esperanza ciega.
O aceptad el vacío que vendrá,
en donde ni siquiera soplará un viento estéril.
Lo que habrá de venir será de todos,
pues no hay merecimiento en el nacer
y nada justifica nuestra muerte.
Versos olvidados: José Emilio Pacheco.
El poeta mexicano José Emilio Pacheco obtiene el XVIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
Indeseable.
No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.
En A media Voz: Poemas de José Emilio Pacheco.
José Emilio Pacheco – La Jornada semanal.
Cincuenta años de escritor – Siempre.
En su setenta aniversario – Siempre.
Versos olvidados: Día de la ira.
El escritor cordobés Pablo García Baena obtuvo el pasado 7 de mayo la XVII edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, cuyo acto de entrega tuvo lugar ayer 19 de noviembre en el Palacio Real de Madrid. Este galardón, convocado conjuntamente por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca tiene como objetivo reconocer “el conjunto de la obra de un autor vivo que por su valor literario constituye una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España” El autor reconoció que la distinción “es un acicate” para continuar escribiendo, puesto que “la poesía salvará el mundo algún día”…
Desnúdame, no tengo ya otra cosa.
El labio casi helado de besar tanta muerte.
Sájame la mirada, deja el ojo sin lágrimas
como una carne mísera, tibia para las moscas.
Sobre tu piedra estoy, no vencido, ligado:
hiere y al turbio caño de la sangre el impuro
animal de vagido caliente perezca,
pues que amó la carne y su comercio
y fue carnal el llanto para él, como un miedo
cobarde de pichones en las manos
y la oración un pétalo manchado entre los dientes.
Raspa, rae de mi lengua su nombre, si aún tienes
en el día del rigor panales de dulzura
y opera con tu largo bisturí de clemencia
el corazón, la entraña que no tuvo cansancio
ni olvido en el sopor del vino y de las noches
y que implacablemente perseguías
por las angostas calles de la antigua tristeza.
Rebana de los dedos su urdimbre de caricias
y deja que mis manos palpen ciegas y ajenas
la larga tela fría del desengaño.
Inerme sobre el mármol escucho el viento tuyo
de las trompas alzadas a la luna postrera,
cuando el ángel apaga la lucerna del tiempo
y remueve las vendas,
el sombrío aposento de las urnas,
el agujero oscuro, el cenotafio…
Porque desnudo estoy ante ti y te temo.
Poema: “Día de la ira” de su libro “Óleo” (1958). Autor: Pablo García Baena (Córdoba, 1923)
Antología Poética: Pablo García Baena. ¦ Pablo García Baena, genealogía poética – ABCD.es
Galardones: Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1984) │ Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2008)


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