Algún día en alguna parte

In Memoriam: 250 años sin George Friedrich Händel.

Posted in Memorias by Alguien on 14 abril 2009

Este martes 14 de abril de 2009 celebramos el 250 aniversario del fallecimiento del compositor alemán George Friedrich Händel (Halle, 1685-Londres, 1759). In Memoriam:

 

 

Handel’s Messiah, Hallelujah (Ogg Vorbis sound file, length 4m38s, 121kbps)

 

Sitio Oficial │ http://gfhandel.org/

 

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil 2009: 2 de Abril.

Posted in Andanzas by Alguien on 2 abril 2009

Todos los años desde 1965, cada 2 de abril, el IBBY (International Board on Books for Young People) celebra el Día Internacional del Libro Infantil, con el fin de conmemorar el nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen. La IBBY es un colectivo sin ánimo de lucro, compuesto por asociaciones y personas de todo el mundo comprometidas con la idea de propiciar el encuentro entre los libros y la infancia. Este día pretende estimular el amor por la lectura y promover el interés por los libros para niños y jóvenes.

Cada año es un país miembro de dicha organización el encargado de realizar el cartel anunciador y el mensaje dirigido a todos los niños del mundo. Este año 2009 el país ha sido Egipto, el cartel es del artista Hani D.El-Masri y el mensaje es “I am the world” (Yo soy el mundo).

La sección española, la OEPLI (Organización Española Para el Libro Infantil y Juvenil), en colaboración con el Ministerio de Cultura y el Consejo General del Libro, organiza cada año numerosas actividades a las que se adhieren bibliotecas y librerías repartidas por todo el territorio nacional. Las puedes consultar aquí dispuestas por comunidades autónomas.

Mensaje del Día Mundial del libro Infantil y Juvenil 2009. Hani D. El-Masri: Yo soy el mundo.

“Yo soy el mundo, y el mundo soy yo,
porque por medio de mis libros puedo ser lo que quiera.
Palabras y dibujos, prosa y verso
me trasladan a lugares que están cerca y a la vez lejos.
 

 

En la tierra de los sultanes y del oro,
mil historias que hablan sobre todo
de alfombras voladoras, genios de lámparas maravillosas,
ogresas y simbades, le cuentan sus secretos a Sherezada.

 

Con cada palabra de cada página,
viajo a través del espacio y del tiempo.
Y sobre las alas de la fantasía,
mi espíritu atraviesa tierra y mar.

 

Cuanto más leo, más comprendo
que con mi libro siempre estaré
en la mejor de las compañías”.

 

Sitio Oficial | IBBY, OEPLI
Mensaje y Cartel del 2009

 

En Algún Día│ Literatura Infantil y  Literatura Juvenil.

 

Las fotos que nunca vio John Lennon.

Posted in Memorias by Alguien on 22 marzo 2009

Texto: Ana Bretón. Fotografías de Nico Koster. Magazine. El Mundo. Nº 495. 22.03.09

La imagen, reproducida hasta adquirir cualidad de icono, forma parte inexcusable de cualquier catálogo de nuestra historia reciente que aspire a ser un poliedro como dios manda. Corría el 25 de marzo de 1969 cuando John Lennon y Yoko Ono se instalaban en la suite 902 del hotel Hilton de Ámsterdam (Holanda) con un solo propósito: consagrar su ya de por sí mediática luna de miel –se habían casado cinco días antes en Gibraltar– a protestar contra la guerra de Vietnam.

Los Beatles aún no se habían disuelto (de hecho, éste sería el año del mítico Abbey Road), pero poco les faltaba. Enamorado hasta el tuétano más hondo y la neurona más remota de la artista japonesa, con quien había alcanzado una sintonía poco común, Lennon comenzaba a soltar amarras. De hecho, poco antes de la boda habían grabado su primer disco juntos, Unfinished Music No.1: Two Virgins, un álbum experimental que generaría gran escándalo por su portada, donde ambos aparecían desnudos. Tanto John (29 años en aquel tiempo) como Yoko (36) conocían bien para entonces los rudimentos del marketing mediático, es decir, todo-lo-que-debes-hacer-para-tener-a -la-prensa-a-tus-pies. Así que aprovecharon la marea de su boda para atraer a las ansiosas hordas de periodistas hacia su particular acto promocional antibelicista, su bed-in por la paz, donde la política aparecía embriagada de amor y las consignas –hair peace (pelo paz), bed peace (cama paz), grow your hair! (déjate crecer el pelo), stay in-bed (quédate en cama)– rezumaban pachuli por cada una de sus letras.

Las fotos desaparecidas. La particular fórmula de protesta política (que repetirían posteriormente en Bahamas y Montreal, en Nueva York no pudo ser porque Lennon tenía entonces prohibida su entrada en EEUU debido a una condena por consumo de cannabis) consistía en convocar a la prensa entre 9 de la mañana y 9 de la noche en la habitación de hotel, durante toda una semana. Allí acudían reporteros y fotógrafos a la espera de una performance, un desnudo, de que algo escandaloso, ilegal y/o fotogénico ocurriera. Y no ocurría nada. Bueno, ocurría que John y Yoko permanecían sentados en aquella cama enorme, hablando de la paz mundial, a ratos él tocando la guitarra, y, en general, en una actitud «angélica» (que diría Lennon).

Uno de los fotógrafos que acudieron a la supercita fue Nico Koster, del periódico holandés De Telegraaf. Con el resto de sus colegas, Koster inmortalizó aquel momento angélico en el que John y Yoko, ambos en pijama, tapados con una manta, rodeados de flores y con Ámsterdam abriéndose a su espalda, tras el ventanal, hacen de la no-violencia un espectáculo tan ingenuo como eficaz para su tiempo.

La foto – en realidad, las fotos, porque se hicieron decenas de esta misma pose a lo largo de la semana –, dio la vuelta al mundo y quedó fijada para siempre (al margen de postreras decepciones) como símbolo de una época, una forma de vivir la juventud y una manera de pensar. De las que tiró Nico Koster, en concreto 150 disparos, sólo se llegaron a revelar unas cuantas, las que más se ajustaron al modelo oficial. El resto de los negativos se metieron en un sobre, para que no se estropearan, el sobre fue a parar a un cajón, para mejor conservarlas, y así, pasaron nada menos que 39 años.

Un día de 2008, Nicole, hija de Koster, 39 años, abrió un cajón, sacó de él un sobre y curioseó en él. Se buscaba a sí misma de bebé y encontró al músico y a la artista en el Hilton. Al revelar el material, padre e hija descubrieron que el olvido había preservado un tesoro. Porque, más allá del icono mil veces repetido, en esas fotos aparecen un John Lennon y una Yoko Ono extraordinariamente cotidianos en medio de la excepcionalidad.

Ahí están, recién levantados, el pelo alborotado, con los restos del desayuno sobre la mesa, tazas amontonadas en el suelo, dibujos y cartas esparcidos aquí y allá, botellas de Heineken, su último disco pegado con grandes trozos de celo en la pared, junto a sus caricaturas. Ella le acaricia los pies mientras él habla por teléfono, una Yoko Ono tierna, guapa, en su camisón blanco como de hace un siglo, casi siamesa de un Lennon permanentemente envuelto en su albornoz. Él fuma, una y otra vez (Dunhill), ríe abiertamente desde sus dientes estropeados, se lo cree, se cree.

Estas fotos forman parte de ese trabajo, que Koster ha convertido en una exposición que puede verse en Ámsterdam y en un libro de edición limitada, “Room 902″. Un disfrute, incluso para detractores.

* Room 902. fotografías de Nico koster. http://www.nicokoster-galeriemoderne.com/

Vea más fotos – El Mundo.es.

Sitio oficial: http://www.fromhollandwithpeace.com/

En Algún Día │40 años imaginando la Paz.

 

Día Mundial de la Poesía 2009.

Posted in Poesía by Alguien on 21 marzo 2009

Hoy, 21 de Marzo, se celebra el Día Mundial de la Poesía, a instancias de la UNESCO, con el objetivo de “fomentar el apoyo a los poetas jóvenes, volver al encantamiento de la oralidad y reestablecer el diálogo entre la poesía y las demás artes”, además de lograr que “el arte poético no sea considerado un arte caído en desuso, sino como una herramienta que permite a la sociedad reencontrar y afirmar su identidad”.

 

El organismo de Naciones Unidas encargado de la educación, la ciencia y la cultura instituyó la fecha en 1999, con el fin también de “sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los amenazados la oportunidad de expresarse en sus respectivas comunidades”

 

El Museo de la Biblioteca Nacional se suma a la celebración de esta efeméride con la programación del recital poético ¿Qué es poesía? Poesía…, en el que podremos escuchar versos de Bécquer, León Felipe, Vicente Huidobro o Juan Ramón Jiménez, entre otros poetas. Los poemas serán interpretados por Rosa Jiménez y Celedonio Macías.

 

En la página del Ministerio de Cultura se da noticia de las actividades y programas del Ministerio que reflejan su firme y constante apoyo a la poesía y los poetas españoles, así como a la realización de actividades poéticas. Además, se ofrece información sobre los numerosos poetas que han sido galardonados con los premios del Ministerio de Cultura.

 

En Málaga, el colectivo cultural Maynake, nos brindaran una “Luminaria poética Andaluza” encabezado por el catedrático de literatura José Luís Pérez Fuillerat junto a los jóvenes rapsodas de la Asociación de Rapsodas Españoles (ARE), en su mayoría alumnos de la escuela de arte dramático.

Poetas premiados por el Ministerio de Cultura

Programas de apoyo a la poesía (PDF: 21 Kb)

Apoyo a actividades poéticas Año 2009 (PDF: 40 Kb)

Mensaje del Director General de la Unesco con motivo del Día Mundial de la Poesía 2009.

 

Y en este blog celebramos la efeméride con una de las entradas más visitadas en los últimos tiempos:  50 poemas populares para el Día Mundial de la Poesía. Sin olvidar nuestros Versos Olvidados

 

Lista de “50 poemas del milenio”, (Ed. DeBolsillo, 2003).

 

In Memorian: Antonio Machado.

Posted in Memorias by Alguien on 22 febrero 2009

Eran las tres y media de la tarde de un 22 de febrero, Miércoles de Ceniza, y Antonio Machado fallecía en su exilio de Collioure. Hoy se cumplen 70 años y la figura del poeta sevillano y, lo que es más importante, su poesía, no han hecho más que crecer y crecer. De hecho es en la actualidad uno de los poetas más destacados de toda la historia de la literatura castellana.

Cuando de aquello también hacía veinte años. Texto: Araceli Iravedra- Ínsula nº 745-746. Enero-Febrero 2009.

El 22 de febrero de 1939 Antonio Machado moría en Colliure. Era para él el último destino de una forzosa batida en retirada que había comenzado en noviembre de 1936, cuando, por determinación del Quinto Regimiento, la intelligentzia republicana es puesta a salvo en Valencia de los bombardeos de los rebeldes sobre Madrid. Los días del poeta en Rocafort y Barcelona son aún de relativa calma y confort frente a los que se abren en la madrugada del 23 de enero de 1939, cuando las autoridades republicanas evacúan a un Machado anciano y de salud quebrada irreversiblemente a Francia. Junto a cientos de españoles que taponan la carretera del litoral catalán, bajo los bombardeos, la lluvia recia y el frío de enero, el poeta alcanza la frontera a pie y desde allí toma el tren hasta el pueblo cercano de Colliure, para alojarse en el Hotel Bougnol-Quintana. Ni los cuidados de los amigos ni la asistencia protectora del Gobierno pueden nada contra su deterioro físico y anímico: Machado cae enfermo de gravedad y fallece a los pocos días, sin duda más ligero de equipaje de lo que ni siquiera él había alcanzado a presagiar.

Este final dramático era la pieza que faltaba para redondear el mito del hombre generoso e íntegro que sufrió a España hasta entregarle la vida. Con su penosa muerte en el exilio, Machado sellaba su compromiso sin ambages con la fe democrática de la República, del que ya había hablado con elocuencia su intenso activismo intelectual para una de las tribunas de la España dividida, prolongación coherente por cierto de unas convicciones políticas bien asentadas antes de la guerra. Pero este último episodio lo alzaba definitivamente como el gran paradigma moral ante los sectores más progresistas del país. Su sacrificio, pasión y muerte por la causa de la República convirtieron a Machado de inmediato en un santo laico, el «San Antonio de Colliure» del que luego harían mofa quienes denunciaron la veneración acrítica de un poeta del que no se ponderaban valores poéticos sino, exageradamente, valores éticos y humanos.

Con todo, entre el austero funeral «de Estado» que se rindió al poeta en Colliure -doce soldados españoles de la Segunda Brigada de Caballería conducen el ataúd, envuelto en la bandera republicana- y el homenaje conmemorativo que le organizó la República «en la sombra» hubieron de pasar veinte años. En la España del interior esta vertiente del mito, la del hombre sabedor de una doctrina aderezada con unas gotas de jacobinismo, comienza a fabricarse en la prensa de la zona roja que difunde la noticia del fallecimiento y se amplifica durante las pocas semanas de vida que le quedan a la República. Pero la guerra la ganó Franco, y desde entonces, la leyenda sólo pudo alimentarse en la clandestinidad (y también -dicho sea de paso- por obra de ella).

De Escorial (1940) a Cuadernos Hispanoamericanos (1949). No obstante, la cultura franquista no podía prescindir de un poeta de la talla de Machado. Claro que los intentos de asimilación en el proceso de reconstrucción cultural en que hubieron de emplearse los intelectuales del Régimen exigían «interpretaciones» y equilibrios difícilmente sostenibles. En efecto, «rescatar» a Machado como muy tempranamente lo hizo Dionisio Ridruejo desde la revista Escorial (1940: 93-100) resultaba una tarea costosa y de dudosa honestidad por cuanto implicaba traicionar la raíz del sistema ideológico del poeta. En el que iba a ser el prólogo a las pretendidas Poesías completas del autor sevillano, que editaría Espasa- Calpe un año después, el objetivo de Ridruejo no era otro que el de redimir para la causa falangista a un gran poeta que a su vez había sido enemigo civil. Pero retirar a Machado la etiqueta de poeta nefando obligaba a cuestionar la firmeza de su ideario político; por eso Antonio Machado había sido, según las razones de Ridruejo, uno de esos secuestrados morales atrapados por el enemigo rojo contando con «la concurrencia de la senilidad, el hábito de la incomunicación y una cierta incapacidad para el entendimiento del mundo real», a lo que había que sumar la importuna casualidad de que, en el reparto de las dos Españas, al poeta «le tocó estar enfrente». El responsable de esta lectura, que no tardaría en enemistarse con el Régimen, pronto iba a lamentar su falseamiento, y de hecho, sólo andados unos meses prohibiría su reimpresión como prólogo a la edición machadiana.

Con todo, durante la década de los cuarenta son Dionisio Ridruejo y sus camaradas del entorno de Escorial quienes, con la venia oficial y los medios editoriales a su alcance, van a cincelar la primera de las imágenes del poeta difundidas después de su muerte, o, con palabras de Valente, el que será su «primer gran apócrifo falso»: un Machado «puesto en circulación previo despojo de sus contenidos éticos o ético-políticos» (1971: 104). Lo que quedaba, entonces, era un modelo estrictamente estético que les guiaría en el proceso de rehumanización en que se hallaba embarcada toda la literatura tras la guerra. El Machado esencial e intimista, el poeta temporalista aunque desvinculado de su tiempo es el que reclaman estos autores para cimentar, al par que una palabra cordial que dé cauce a sus tribulaciones existenciales, un proyecto de interiorización que los aísle, en el espacio incorrupto de lo privado, de un entorno social problemático que les decide a la introspección más que a la protesta. Y éste es el Machado que celebra, en 1949 y con motivo del décimo aniversario de su muerte, la revista Cuadernos Hispanoamericanos, en torno a la cual se aglutinan ahora los poetas falangistas. Ellos son los promotores de un número especial que la citada publicación dedica al poeta sevillano, en realidad el primer homenaje machadiano que organiza una revista literaria española después de la guerra civil. Y Antonio Machado aún no era una figura fácil de recordar. Por eso esta nueva revista oficial, a cargo de Laín Entralgo, toma las debidas precauciones para evitar la frustración del homenaje; por ejemplo, señalando desde el mismo editorial los cauces por los que ha de discurrir la aproximación al poeta: la actualización, políticamente inofensiva, de un Machado neorromántico e intimista, a salvo de toda tentación de compromiso ético con los accidentes de la historia que pudiera levantar sospechas de disidencia ideológica.

Sin embargo, entre el grueso de colaboradores que partían a la busca de ese Machado esencial y exento de accidentes, una firma rompía la uniformidad del discurso pautado. Eugenio de Nora, un joven poeta del ámbito de Espadaña, venía a mostrar su desacuerdo con esa interpretación del sevillano como poeta lírico, ensimismado, melancólico, cultivador de una poesía «eterna» y trascendente. Más aún, se atrevía a suponer que si Machado hubiese podido asistir a la situación poética del momento, caracterizada por la propensión al intimismo y al cultivo de lo autobiográfico, la habría juzgado «negativa», «impotente » y hasta «poética y culturalmente ‘reaccionaria’». Algunos textos del poeta le servían para probar que Machado postulaba una poesía objetivista y solidaria, y que se interesaba no sólo por el hombre esencial que ve en sí mismo, sino también por el que supone en su vecino. Y proclamaba, en fin, el derecho de que, con o contra el machadismo que entonces parecía prevalecer, otros discípulos no menos auténticos potenciasen sentidos por completo diversos: frente al Machado autobiográfico, el poeta portavoz de la conciencia colectiva; frente al Machado nostálgico, el poeta crítico y combativo; y frente al Machado esencial y eterno, el poeta afincado en su tiempo. Para los seguidores de este Machado entendía Nora que el poeta había dejado «su más cariñoso y conmovedor saludo: ‘Pero amo mucho más la edad que se avecina y a los poetas que han de surgir, cuando una tarea común apasione las almas’» (1949: 583-592).

El texto de Eugenio de Nora anuncia un sustantivo cambio de rumbo en el proceso de recuperación de Antonio Machado iniciado en 1940. El relevo lo van a tomar los poetas sociales, que reciben con entusiasmo el saludo machadiano y, arropados por el ejemplo del «poeta del pueblo», se apasionan en una nueva tarea común, que, naturalmente, no puede ser otra que la lucha contra el Régimen. Diez años más tarde, éste es el Machado celebrado en Colliure, y a pesar de censuras y mordazas, también en numerosas expresiones del interior.

Colliure, 1959. Eugenio de Nora sentaba tempranamente las bases de un nuevo discurso que reconocía en el pensamiento de Machado la legitimación de un proyecto poético orientado a la superación del subjetivismo. Este proyecto, etiquetado bajo los nombres de realismo social y realismo crítico, tuvo su núcleo de germinación en las páginas de Espadaña , y diez años serían suficientes para su afianzamiento como tendencia dominante. La poesía social y crítica hizo de Antonio Machado su principal bandera ética y estética: por un lado, el sustrato teórico de su obra revelaba su fuerte carácter precursor de los nuevos rumbos líricos; por otro lado, y sobre todo, Machado aparecía ante los ojos de estos poetas como una referencia insoslayable como personaje civil, del que se recuperaba su discurso ideológico hasta entonces silenciado, su moral republicana, sus reiteradas protestas de democracia y demofilia. Y su impecable coherencia con sus compromisos democráticos, que lo llevaron a morir en el exilio, lo convertía en una inmejorable arma arrojadiza contra la Dictadura. Esta instrumentalización del poeta como piedra de activismo político instituía un nuevo apócrifo falso también denunciado por Valente: «el Machado convertido en pancarta y propaganda, en campo de pelea, en dogma, batallón y monumento a medias» (1971: 104). Y así, cuando se alcanzaba el veinte aniversario del fallecimiento del poeta, ya se había recuperado el discurso interrumpido con el fin de la guerra civil y la victoria del franquismo. Fueron éstos, en verdad, los años de la definitiva canonización de Machado como «San Antonio de Colliure», elevado a enseña de la cultura de la resistencia.

Y fue precisamente Colliure el lugar elegido para la celebración más emblemática, del 21 al 23 de febrero ante la tumba de Machado, así como en el Hotel Bougnol-Quintana donde muere el poeta. La crítica ya se ha ocupado de determinar el sentido de este homenaje (Riera, 1988: 171-176). Convocado por un grupo de intelectuales franceses y al parecer respaldado por el Partido Comunista, el acto de algún modo pretendía, bajo pretexto de exaltar la figura de Machado, reencontrar a los exiliados de dentro y de fuera, según sugería el texto de la convocatoria: «Es ocasión de hacer coincidir en torno al nombre de nuestro gran poeta a los intelectuales españoles separados geográficamente por acontecimientos ya lejanos y cuyas consecuencias es de interés fundamental para España eliminar definitivamente» (en Celaya, 1979: 125). Tomaba, así, un abierto cariz de oposición al Régimen y fue, en definitiva, una conmemoración político-literaria en la que Antonio Machado era erigido en símbolo cívico. Un símbolo que -a decir de uno de los protagonistas del encuentro- vibraba principalmente «en su dimensión de futuro, como algo casi exclusivamente creado por la proyección de nuestra propia esperanza» (Valente, 1971: 219-220).

Representaba para muchos, que asentían a la consigna de reconciliación nacional lanzada por el PCE en los años cincuenta, la encarnación de un espíritu de concordia capaz de congregar en torno suyo a todos los españoles sin distinción de tendencias, tal como subrayaba por ejemplo Celaya, que glosó este y otros homenajes en distintas publicaciones extranjeras. Vale la pena reproducir algunas de sus palabras, por cuanto desvelan en su tono y revelan en su fondo el primero de los significados posibles que el acto adquiría para sus protagonistas:

El homenaje a Antonio Machado se convertía así en nuestras conciencias, a la vez que en un emocionante recuerdo del más grande de los poetas españoles del siglo, en una reivindicación de lo que este hombre entrañado en el pueblo, digno y a la vez pacífico, encarnaba de nuestras preocupaciones actuales, y de nuestra necesidad de manifestarnos contra el clima de guerra civil en que quiere mantenernos el franquismo (1979: 120).

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In Memoriam: 100 años sin Gerónimo.

Posted in Memorias by Alguien on 17 febrero 2009

Hoy se cumplen 100 años del fallecimiento del líder Apache Gerónimo.

 

Demonio para algunos y un místico para otros, Gerónimo, el líder apache que luchó a muerte contra mexicanos y estadounidenses para preservar su cultura y sus creencias, ocupa un capítulo todavía mal conocido en la historia norteamericana, según los expertos.

 

Gerónimo, como lo bautizaron los mexicanos, o Gojlaye, que en chiricahua significa “el que bosteza”, nació el 16 de junio de 1829 en el seno de la tribu Bedonkohe, ubicada cerca del río Gila del estado de Arizona, en aquel entonces en México.

 

El 17 de febrero se cumplen 100 años de su fallecimiento, y la tribu de San Carlos Apache de Arizona rendirá tributo a este personaje con el fin de rescatar su legado y eliminar la imagen negativa de este humilde hombre que todavía ronda en la cultura popular de Estados Unidos.

 

James Riding In, profesor de Estudios Indígenas de la Universidad del Estado de Arizona, asegura que para muchas personas no indias, Gerónimo fue un terrorista, pero para su gente fue un combatiente por la libertad. “Su lucha contra el colonialismo lo convirtió en una leyenda. Dejó un legado de resistencia y tenacidad al enfrentarse a las tropas estadounidenses con un pequeño grupo de seguidores para defender el estilo de vida Apache“, señala.

 

Tanto Riding como Marlon Sherman, profesor especializado en Estudios de los Nativos Norteamericanos de la Universidad Estatal de Humboldt, coinciden en que Gerónimo fue un líder espiritual, un hombre con enormes conocimientos en medicina, que entró en el oficio militar después de que 400 mexicanos dirigidos por José María Carrasco asesinaran a su esposa Alope, sus tres hijos y a su madre en el verano de 1858.

 

En su autobiografía el mismo Gerónimo narra cómo pidió ayuda al líder Cochise de la tribu Chokonen para vengar a su gente: “Somos hombres como los mexicanos y les haremos lo mismo que nos hicieron… Lucharé en primera fila. Sólo les pido que me sigan para vengar las cosas malas que nos hicieron los mexicanos. Mi gente ha sido asesinada y yo también moriré si es necesario”.

 

Así comenzó a incubarse entonces la imagen más negra de Gerónimo. Muchas personas lo consideraban un “salvaje sanguinario, cruel e inhumano”, apunta Sherman.

 

Este personaje, que no sólo ha sido malinterpretado por la historia sino también en repetidas ocasiones por la industria del cine, fue demonizado hasta tal punto que las leyendas decían que torturaba niños y mujeres y que hacía pedazos a las personas con su cuchillo.

 

En realidad, indica Sherman, este hombre espiritual tuvo que defenderse como pudo de las atrocidades que infligieron los colonizadores sobre su tribu. “No sé si serán verdad todas las atrocidades que le achacan a Gerónimo, pero en todo caso no se acercaron a las barbaridades que cometieron los soldados mexicanos y los estadounidenses contra los Apaches”, declara.

 

Estos expertos culpan en gran parte a la industria del cine por la personificación de los indios como seres malos. La imagen de los pieles rojas como antagonistas no ha cambiado mucho en los últimos años. “Muchas películas siguen representando a los indios como seres diabólicos generalmente feos. Incluso la cinta de Kevin Costner ”Bailando con lobos”, en donde se intenta rescatar su imagen, es problemática porque el protagonista ‘es un hombre blanco que es mejor indio que los indios”, indica Sherman.

 

La percepción de Hollywood dista mucho de la de Sherman, que considera a Gerómino como un jefe reacio, recursivo, inteligente, valiente, respetuoso y generoso. “Siempre se consideró a sí mismo como un líder en la medicina y en la guerra, pero no un líder comunitario. Era un hombre muy humilde respecto a sus compañeros de combate”, declara.

 

Gerónimo narra en su autobiografía que los ataques comenzaron en el verano de 1862. Su mayor victoria contra los mexicanos tuvo lugar durante la batalla de Kaskiyeh. Después de varios ataques a los mexicanos, se inició una guerra no provocada con los estadounidenses, que cometieron crueldades contra los apaches y terminaron recluyéndolos en reservas.

 

Gerónimo y sus seguidores se convirtieron así en la última y la más grande fuerza de guerreros indios independientes, que se rehusaron a reconocer el gobierno de los Estados Unidos.

 

En 1886, al saber que los principales caudillos y su familia estaban en cautiverio, Gerónimo se entregó al general Miles en el cañon Skeleton de Arizona y fue llevado como prisionero de guerra hasta Fort Pickens, en Florida.

 

En sus últimos años de vida, Gerónimo logró algo de celebridad a pesar de que muchos residentes de Arizona pedían su ejecución. Asistió a la Feria Mundial de San Louis, donde recaudó algo de dinero por la venta de sus autógrafos. Al parecer figuró incluso al lado del presidente Theodore Roosevelt en el desfile de investidura en 1905.

 

Al final de sus días, Gerónimo se acogió a la religión cristiana y reconoció que era mejor que sus creencias. Sin embargo, para el profesor Sherman, fue un asunto de “conveniencia para mantener la paz con su gente. En privado él siguió practicando su propia religión”. Riding coincide con Sherman: “En lo profundo de su corazón era apache. Tuvo el mismo sentimiento de ambivalencia que quizá sufren los prisioneros de Guantánamo”, señaló.

 

A pesar de formar parte de la iglesia cristiana, no se le permitió regresar a su tierra natal y murió de pulmonía durante su cautiverio en 1909.

 

“La segunda batalla de Gerónimo comenzó después de muerto”, asegura Riding. En 1918 sus restos fueron robados de su tumba. Al parecer fue una sociedad secreta de la Universidad de Yale llamada “Skull and Bones“, que tenía como miembro al abuelo del ex presidente George W. Bush, Prescott Bush.

 

Asimismo se sabe que la calavera de Gerónimo, algunos de sus huesos y otros objetos fueron usados como parte de un ritual por esta sociedad. Posteriormente en una carta, la Universidad de Yale reveló que sus restos yacían en un edificio de la institución. Los Apaches los han solicitado para devolverle la dignidad y para que, según sus creencias, pueda descansar en paz.

 

Fuente: Liliana Martínez – Scarpellini (Dpa)  | 13/02/2009.

 

40 años imaginando la Paz.

Posted in Memorias by Alguien on 14 enero 2009

Hace 40 años, John Lennon y Yoko Ono se metieron en la cama por la paz en el mundo. Aquella espectacular acción en la que el ex Beatle y la artista conceptual japonesa se presentaron, poco después de su boda, durante una semana día a día en la cama de la suite presidencial del Hotel Hilton de Amsterdam a la prensa mundial, es recordada ahora con fiestas, exposiciones, debates y un concurso fotográfico.

 

“El mensaje pacifista de John y Yoko sigue siendo ahora tan actual como entonces”, dijo hoy el director del hotel y uno de los organizadores del aniversario, Roberto Payer.

 

La suite, en la que los dos artistas protestaron en marzo de 1969 durante su “luna de miel política” contra la Guerra de Vietnam, se convertirá en punto de reunión de pacifistas y fans de los Beatles de todo el mundo con motivo del 40 aniversario del “bed in for peace“.

 

Fotógrafos, que en aquel entonces retrataron a John y Yoko incontables veces en pijama y enviaron las imágenes a todo el mundo, expondrán sus mejores fotografías y recordarán cómo vivieron aquellas jornadas.

 

Todas las acciones se celebran bajo el lema “From Holland with Peace” (Desde Holanda con la paz). Lennon y Ono iniciaron su “happening” en la cama la noche del 24 al 25 de marzo de 1969. Los actos con motivo del 40 aniversario se concentrarán entre el 21 y el 29 de marzo.

Sitio oficial: www.fromhollandwithpeace.com

DPA | Amsterdam.

Tintín cumple 80 años.

Posted in Memorias by Alguien on 10 enero 2009

In Memoriam: John Milton.

Posted in Memorias by Alguien on 9 diciembre 2008

John Milton, célebre escritor y ensayista británico, reflejó en su obra su pensamiento religioso y político y, cuatro siglos después de su nacimiento, está considerado uno de los autores más relevantes de la literatura inglesa junto con Shakespeare.

Hace cuatro siglos nacía en Londres el poeta y ensayista inglés John Milton (1608-1674), uno de los autores -junto con Shakespeare- más reconocidos de la literatura inglesa y autor del célebre poema El paraíso perdido.

Alumno aventajado desde su infancia y ferviente lector de las obras clásicas, Milton comenzó a escribir sus primeros poemas y a publicarlos en el periódico de la universidad de Cambridge. Desde entonces, comenzaría una actividad que no ha parado de ejercer influencia en la historia de la literatura, desde Mary Shelley a la literatura romántica, C.S. Lewis o Philip Pullman.

De sus primeros tiempos son obras como Sobre Shakespeare o Lycidas, elegía a un compañero de universidad muerto ahogado. Milton, que en un principio pensó en convertirse en sacerdote, plasmó en estas obras su pensamiento cristiano, lo mismo que en dos pastorales que escribió en esta época: L’Allegro y Il Penseroso.

Pero la obra de Milton, conocido fundamentalmente por su relato de la caída de Adán y Eva en El paraíso perdido, no se limita a la poesía y la religión. A mediados del siglo XVII, cuando Inglaterra ya gestaba su guerra civil, el poeta decidió utilizar su pluma de manera política, realizando varios ensayos y llegó incluso a convertirse en ministro de lenguas extranjeras durante la república de Cromwell.

Uno de sus textos ensayísticos más conocidos es Doctrina y disciplina del divorcio, donde justifica esta separación en el caso de caracteres incompatibles inspirado en su propia experiencia con su primera mujer. También atacó a la autoridad religiosa, escribió a favor de la libertad de prensa tras varios intentos de censurarle y manifestó su postura contraria al sistema educativo, basado principalmente en la memorización, en Sobre la educación

Milton se convirtió en una figura de la propaganda política de Cromwell, lo que le llevó a la cárcel  por un breve periodo tras la muerte de éste y la vuelta a la monarquía.

Ciego y casado con su tercera mujer, Milton se volcó de nuevo a la poesía, concluyó El paraíso perdido y ejerció de tutor de jóvenes estudiantes. Por aquel entonces, él mismo no podía escribir y tenía que dictar los versos que ideaba. Aún así, tuvo tiempo para escribir El paraíso recobrado, aunque no estuvo a la altura del anterior, o Sobre su ceguera.

En 1674 murió a causa de un fallo real y, desde entonces, no ha parado de inspirar a escritores de todos los tiempos.

In Memoriam: Washington Irving.

Posted in Memorias by Alguien on 28 noviembre 2008

Washington Irving (Nueva York, 3 abril 1783 – 28 noviembre 1859) fue un escritor estadounidense (re)conocido, entre otras obras, por sus Cuentos de la Alhambra (1832). In Memoriam:

 

Hay dos clases de gente para quienes la vida es una fiesta continua: los muy ricos y los muy pobres. Unos, porque no carecen de nada; los otros, porque no tienen nada que hacer; pero no hay nadie que entienda mejor el arte de no hacer nada y de nada vivir, como las clases pobres de España. Una parte de ellos se debe al clima y lo demás al temperamento. Dadle a un español sombra en verano y sol en invierno, un poco de pan, ajo, aceite y garbanzos, una vieja capa parda y una guitarra y ruede el mundo como quiera.

 (…)

«Allí me detuve para dirigir una última mirada sobre Granada. La colina en que me encontraba domina un maravilloso panorama de la ciudad, la vega y los montes que la rodean, y está situada en la parte del cuadrante opuesto a la Cuesta de las Lágrimas, famosa por el último Suspiro del Moro. Ahora podía comprender algo de los sentimientos experimentados por el pobre Boabdil cuando dio su adiós al paraíso que dejaba tras él y contempló el áspero y escarpado camino que lo conducía al destierro.

La revista El Cultural cumple diez años.

Posted in Andanzas by Alguien on 19 noviembre 2008

No voy a encontrar mejor ocasión que ésta para detenerme y observar el colosal guirigay que preside hoy nuestra cultura – escribe Blanca Berasategui -. El llamado mundo de la cultura se desdibuja día a día, rompe sus costuras, se deconstruye, se transforma, recala en lugares insólitos, acoge a sujetos que van y vienen y se instalan, a mercantilistas agresivos y creadores silenciosos, y avanza, y copia, y va sumando cosas, y se divierte. También olvida, recupera y filtra. Se hace libre. Y corre como loca por la red. Y se democratiza. Vamos a más.

 

En estos diez últimos años, El Cultural ha sido testigo de todo este espectáculo. Y en medio de la confusión reinante, vamos viendo que los escenarios de la cultura no son ya los mismos y que desde luego son muchos más. Los centros de arte y las pequeñas editoriales se multiplican, los museos tradicionales ya no quieren ser sólo refugio de obras de arte, el teatro sigue vivito y coleando pese al excesivo intervencionismo estatal, la música y el cine, tan renqueantes, mueven montañas… de dinero, como saben muy bien los mercaderes de la SGAE.  

 

Para celebrarlo El Cultural presenta un número especial con inéditos, entrevistas y un repaso por los hitos culturales y científicos que han marcado la década. ¡Enhorabuena!

 

[ENLACE al especial "10 años de El Cultural"]

 

Mickey Mouse cumple 80 años.

Posted in Memorias by Alguien on 18 noviembre 2008

El ratón más conocido, Mickey Mouse cumple 80 años. Nació un 18 de noviembre para reemplazar al conejo Oswald, por una disputa por los derechos con la distribuidora de los dibujos animados. Pero rápidamente este roedor, a la vez pícaro e ingenioso, se convirtió en el dibujo animado más famoso y popular de la historias de Walt Disney y del mundo.

 

Mickey Mouse cumple 80 primaveras. Para un dibujo animado el paso del tiempo no se nota en los achaques de la edad, pero el ratón más famoso del mundo se ha retocado las orejas, la nariz y los ojos y, al principio, se llamaba Mortimer Mouse en homenaje a una antigua mascota de Disney.

 

El 18 de noviembre de 1928 este pequeño roedor, de pantalones cortos de color rojo, zapatillas amarillas y guantes blancos apareció por primera vez en un cine de Nueva York, donde se exhibió el cortometraje “Steamboat Willie” [YouTube Link]. Mickey servía a bordo de un barco de vapor comandado por el malvado capitán Pete Pata de Palo, que lo confina a pelar patatas cuando descubre el gusto del ratón por la música. En aquella época, sus ojos eran dos puntos negros; sus orejas eran largas en vez de redondas; su nariz, más respingona y su tez era blanquecina, en vez del rosado que comenzó a adquirir a partir de 1935.

 

Desde su nacimiento Mickey sólo tuvo ocho dedos, cuatro en cada mano, un truco de los dibujantes para ir más rápido. El ratón más famoso del mundo, al que originalmente puso voz el propio Disney, es un icono de la cultura popular y la imagen de uno de los grandes imperios del marketing.

 

Fantasía” de 1940 es una de sus películas más recordadas y un clásico del cine de animación. En 1932 su creador, Walt Disney, recibió un Óscar honorífico por dar vida al ratón Mickey que al comienzo iba a ser un conejo de la suerte. La esposa de Walt Disney, Lilly, le cambió el nombre de Mortimer al más familiar de Mickey. Este ratón es el primer dibujo animado que posee una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood desde 1978, en conmemoración del 50 aniversario de su nacimiento.

 

Su lado oscuro: Han sido muchas los usos pornográficos que se han hecho con el dibujo, así como imitaciones del tres al cuarto. Una vida sexual intensa de la que disfruta hasta en el backstage de Eurodisney. O con su novia Minnie, aunque con algo de censura. Hasta se atreve a bailar una canción propia del Ramadán, y es que 80 años dan para mucho. Pero el más polémico de sus imitadores fue Farfur, un émulo que protagonizaba el programa infantil palestino “Los Pioneros del Mañana‘” y que fue torturado y asesinado a manos de un actor caracterizado como agente israel.

 

Mickey Mouse no se prodiga mucho últimamente en el cine pero sigue en la parrilla televisiva con “The Mickey Mouse Clubhouse“, realizada con animación digital y emitida por el Disney Channel.

 

Mickey no es ajeno a las nuevas tecnologías y se le puede localizar en MySpace para felicitarle o en cualquiera de los parques de atracciones de Disney.

 

Más información ¦ Diario Sur Málaga ¦ Un ratón entre rejas ¦ Mickey Mouse: 80 y facturando

 

La muerte de Don Quijote.

Posted in Fragmentos by Alguien on 29 septiembre 2008

En conmemoración del 461 aniversario del nacimiento de Miguel de Cervantes Saavedra les dejo con un fragmento de la muerte del héroe de caballería por excelencia:

 

“Como las cosas humanas no sean eternas, yendo siempre en declinación de sus principios hasta llegar a su último fin, especialmente las vidas de los hombres, y como la de don Quijote no tuviese privilegio del cielo para detener el curso de la suya, llegó su fin y acabamiento cuando él menos lo pensaba; porque, o ya fuese de la melancolía que le causaba el verse vencido, o ya por la disposición del cielo, que así lo ordenaba, se le arraigó una calentura que le tuvo seis días en la cama, en los cuales fue visitado muchas veces del cura, del bachiller y del barbero, sus amigos, sin quitársele de la cabecera Sancho Panza, su buen escudero.

(…)

 

Y, volviéndose a Sancho, le dijo:

 

—Perdóname, amigo, de la ocasión que te he dado de parecer loco como yo, haciéndote caer en el error en que yo he caído, de que hubo y hay caballeros andantes en el mundo.

 

—¡Ay! —respondió Sancho, llorando—: no se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto más, que vuestra merced habrá visto en sus libros de caballerías ser cosa ordinaria derribarse unos caballeros a otros, y el que es vencido hoy ser vencedor mañana.

 

—Así es —dijo Sansón—, y el buen Sancho Panza está muy en la verdad destos casos.

 

—Señores —dijo don Quijote—, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño: yo fui loco, y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha, y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno. Pueda con vuestras mercedes mi arrepentimiento y mi verdad volverme a la estimación que de mí se tenía, y prosiga adelante el señor escribano.

 

(…)

 

En fin, llegó el último de don Quijote, después de recebidos todos los sacramentos, y después de haber abominado con muchas y eficaces razones de los libros de caballerías. Hallóse el escribano presente, y dijo que nunca había leído en ningún libro de caballerías que algún caballero andante hubiese muerto en su lecho tan sosegadamente y tan cristiano como don Quijote; el cual, entre compasiones y lágrimas de los que allí se hallaron, dio su espíritu: quiero decir que se murió.

 

(…)

 

Para mí sola nació don Quijote, y yo para él; él supo obrar y yo escribir; solos los dos somos para en uno, a despecho y pesar del escritor fingido y tordesillesco que se atrevió, o se ha de atrever, a escribir con pluma de avestruz grosera y mal deliñada las hazañas de mi valeroso caballero, porque no es carga de sus hombros ni asunto de su resfriado ingenio; a quien advertirás, si acaso llegas a conocerle, que deje reposar en la sepultura los cansados y ya podridos huesos de don Quijote, y no le quiera llevar, contra todos los fueros de la muerte, a Castilla la Vieja, haciéndole salir de la fuesa donde real y verdaderamente yace tendido de largo a largo, imposibilitado de hacer tercera jornada y salida nueva; que, para hacer burla de tantas como hicieron tantos andantes caballeros, bastan las dos que él hizo, tan a gusto y beneplácito de las gentes a cuya noticia llegaron, así en éstos como en los estraños reinos». Y con esto cumplirás con tu cristiana profesión, aconsejando bien a quien mal te quiere, y yo quedaré satisfecho y ufano de haber sido el primero que gozó el fruto de sus escritos enteramente, como deseaba, pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que, por las de mi verdadero don Quijote, van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna. Vale”.

 

© Miguel de Cervantes Saavedra. “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Capítulo LXXIV. De cómo don Quijote cayó malo, y del testamento que hizo, y su muerte.

 

Google celebra los 461 años del nacimiento de Cervantes.

Posted in Noticias by Alguien on 29 septiembre 2008

Si Miguel de Cervantes viviese, aún lo hace en las estanterías de cualquier amante de la literatura, tendría a día de hoy 461 años recién cumplidos. El 29 de septiembre de 1547, nació en Alcalá de Henares el autor de la obra más universal de la literatura española, “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, considerada por muchos críticos como la primera novela moderna.

 

El buscador, que acaba de celebrar sus cinco años en España, vuelve a hacer un guiño en su versión local a una importante efeméride. Cualquier usuario que consulte hoy Google encontrará un molino de viento y al ingenioso hidalgo Don Alonso Quijano portando su armadura y acompañado de su fiel Rocinante.

 

La primera vez que Google utilizó un logotipo de estas características fue en 1999 cuando sus fundadores Larry Page y Sergey Brin querían explicar a sus usuarios que ese día no podían acudir a trabajar porque ambos se marchaban al Burning Man, un festival que tiene lugar en la ciudad de Nevada en los Estados Unidos. Los novillos de los dos fundadores, lejos de desatar posibles enfados, fueron acogidos con aceptación por sus usuarios que pronto demandaron más guiños de este tipo.

 

Vía│ El Pais

 

Cátedra celebra su 35 aniversario y mil títulos con el sello “Mil letras”

Posted in Noticias by Alguien on 27 septiembre 2008

adncultura*com: un año de vida.

Posted in Andanzas by Alguien on 31 agosto 2008

El espacio cultural de LA NACION- http://adncultura.lanacion.com.ar/ - cumple un año y para celebrarlo nos obsequia con trece textos exclusivos (ensayos, cuentos, pasajes y fragmentos)  de treces personalidades de la cultura, ilustrados por artistas argentinos. ¡Enhorabuena¡


José Saramago:

El Premio Nobel portugués pone al descubierto las falencias de las democracias actuales, detrás de las cuales ve la sombra del poder económico globalizado.

Daniel Guebel:

En un cuento inédito, el escritor argentino imagina el origen de Las Mil noches y una Noche, y construye una alegoría sobre el abismo entre la realidad y los sueños.

Paul Auster:

En su nueva novela, Un hombre en la oscuridad, cuenta la historia de un crítico literario que durante la convalecencia de un accidente establece una singular relación con su nieta, basada en la magia del cine.

David Lynch:

El director norteamericano reflexiona sobre el proceso creativo y explica la importancia que la meditación ha tenido en su vida.

Luis Chitarroni:

El autor de Peripecias del no confiesa su pasión por el western, que lo acompaña desde la infancia.

Juan Villoro:

Un relato del autor mexicano sobre las desopilantes dificultades de compartir la escritura de un guión televisivo bajo el influjo de la serie 24.

Beatriz Sarlo:

La ensayista describe paisajes y escenas urbanas de Buenos Aires, Nueva York y Santiago de Compostela, para trazar el itinerario de una mirada que busca salvar las cosas del paso del tiempo.

Hanif Kureishi:

El escritor inglés de origen paquistaní reflexiona sobre la importancia de la palabra y sobre el modo en que los tiranos emplean el silencio como una forma de control sobre las personas.

Pablo De Santis:

Un cuento inédito del autor argentino, en el que el narrador busca un original de Edgar Allan Poe en una vieja casa en busca de las claves secretas del arte.

John Berger:

La relación entre médico y paciente analizada por el autor de Una vez en Europa. Una meditación sobre la enfermedad, la comunicación humana y el valor de la vida en una situación límite.

Juan Goytisolo:

Un elogio del aprendizaje desinteresado y liberado de las burocracias académicas.

Vlady Kociancich:

Profético encuentro con Cortázar, en Buenos Aires.

Arturo Pérez-Reverte:

El creador del capitán Alatriste describe cómo las calles de Madrid se han convertido en vidrieras de la prostitución.

 

 

El Guardián entre el Centeno. J.D. Salinger.

Posted in Libros by Alguien on 16 julio 2008

Tal día como hoy, 16 de julio de 1951 aparece publicado en Estados Unidos el libro ‘El guardián entre el centeno’ (’The Catcher in the Rye’), de J. D. Salinger.

Holden Cauldfield, su protagonista, es un joven adolescente, un antihéroe con problemas de integración, que es expulsado del colegio al que acude. En su vuelta a Nueva York y, para que sus padres no se enteren de esa expulsión, vivirá una serie de singulares peripecias.

En torno a este libro se alza una leyenda monumental, basada en rumores más o menos ciertos. Está demostrado que Mark Chapman, el asesino de John Lennon, leía ese libro durante los días anteriores al crimen. También se asegura que son muchos más los asesinos en serie que tenían “El guardián entre el centeno” como libro de cabecera, llegando a insinuarse que dentro de él existían códigos secretos, claves psicológicas que incitaban a matar. No obstante, aparte de leyendas, no deja de ser un libro muy recomendable que representa una metáfora al descontento de la sociedad de la América de la II Guerra Mundial.

Jerome David Salinger (Nueva York, 1919) debutó como novelista con esta novela corta, que acabó convirtiéndose en un clásico de la literatura moderna estadounidense. Sin embargo, la popularidad de la novela convirtió a Salinger en un eremita, quien se retiró a vivir en una remota cabaña, aislado del mundo.

Desde allí, y hasta 1965, continuó escribiendo narrativa corta para la revista ‘The New Yorker’. Algunos de ellos fueron recopilados en libros como ‘Frannie y Zooey’ o ‘Nueve Cuentos’.

A propósito del título, éste hace referencia a que al joven lo único que le gustaría ser es un “guardián entre el centeno”, y “evitar que los niños caigan en el precipicio (…), vigilarles todo el tiempo…” es el deseo del protagonista de que nadie más pueda pasar por lo mismo que él.


Extractos:

(…) “Creí que era, «Si un cuerpo coge a otro cuerpo» -le dije-, pero, verás. Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adonde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura.

(…) Pensé que encontraría trabajo en una gasolinera poniendo a los coches aceite y gasolina. Pero la verdad es que no me importaba qué clase de trabajo fuera con tal de que nadie me conociera y yo no conociera a nadie. Lo que haría sería hacerme pasar por sordomudo y así no tendría que hablar. Si querían decirme algo, tendrían que escribirlo en un papelito y enseñármelo. Al final se hartarían y ya no tendría que hablar el resto de mi vida. Pensarían que era un pobre hombre y me dejarían en paz. Yo les llenaría los depósitos de gasolina, ellos me pagarían, y con el dinero me construiría una cabaña en algún sitio y pasaría allí el resto de mi vida. La levantaría cerca del bosque, pero no entre los árboles, porque quería ver el sol todo el tiempo. Me haría la comida, y luego, si me daba la gana de casarme, conocería a una chica guapísima que sería también sordomuda y nos casaríamos. Vendría a vivir a la cabaña conmigo y si quería decirme algo tendría que escribirlo como todo el mundo. Si llegábamos a tener hijos, los esconderíamos en alguna parte. Compraríamos un montón de libros y les enseñaríamos a leer y escribir nosotros solos”.

(…) “Encantadores. Esa si que es una palabra que no aguanto. Suena tan falsa que me dan ganas de vomitar cada vez que la oigo”.

(…) “Nunca puedo rezar cuando quiero. En primer lugar porque soy un poco ateo. Jesucristo me cae bien, pero con el resto de la Biblia no puedo. Esos discípulos, por ejemplo. Si quieren que les diga la verdad no les tengo ninguna simpatía. Cuando Jesucristo murió no se portaron tan mal, pero lo que es mientras estuvo vivo, le ayudaron como un tiro en la cabeza. Siempre le dejaban más solo que la una. Creo que son los que menos trago de toda la Biblia. Si quieren que les diga la verdad, el tío que me cae mejor de todo el Evangelio, además de Jesucristo, es ese lunático que vivía entre las tumbas y se hacía heridas con las piedras. Me cae mil veces mejor que los discípulos”.

(…) “Una de las cosas malas que tengo es que nunca me ha importado perder nada. Cuando era niño, mi madre se enfadaba mucho conmigo. Hay tíos que se pasan días enteros buscando todo lo que pierden. A mí nada me importa lo bastante como para pasarme una hora buscándolo. Quizá por eso sea un poco cobarde. Aunque no es excusa, de verdad. No se debe ser cobarde en absoluto, ni poco ni mucho. Si llega el momento de romperle a uno la cara, hay que hacerlo. Lo que me pasa es que yo no sirvo para esas cosas. Prefiero tirar a un tío por la ventana o cortarle la cabeza a hachazos, que pegarle un puñetazo en la mandíbula. Me revientan los puñetazos. No me importa que me aticen de vez en cuando —aunque, naturalmente, tampoco me vuelve loco—, pero si se trata de una pelea a puñetazos lo que más me asusta es ver la cara del otro tío. Eso es lo malo. No me importaría pelear si tuviera los ojos vendados. Sé que es un tipo de cobardía bastante raro, la verdad, pero aun así es cobardía. No crean que me engaño”.

(…) “Antes yo era tan tonto que la consideraba inteligente porque sabía bastante de literatura y de teatro, y cuando alguien sabe de esas cosas cuesta mucho trabajo llegar a averiguar si es estúpido o no. En el caso de Sally me llevó años enteros darme cuenta de que lo era. Creo que lo hubiera sabido mucho antes si no hubiéramos pasado tanto tiempo besándonos y metiéndonos mano.”

(…) “Supongo que eso no estaría mal, pero no me gusta. Me gustaría si los abogados fueran por ahí salvando de verdad vidas de tipos inocentes, pero eso nunca lo hacen. Lo que hacen es ganar un montón de pasta, jugar al golf y al bridge, comprarse coches, beber martinis secos y darse mucha importancia. Además, si de verdad te. pones a defender a tíos inocentes, ¿cómo sabes que lo haces porque quieres salvarles la vida, o porque quieres que todos te consideren un abogado estupendo y te den palmaditas en la espalda y te feliciten los periodistas cuando acaba el juicio como pasa en toda esa imbecilidad de películas? ¡Cómo sabes tú mismo que no te estás mintiendo? Eso es lo malo, que nunca llegas a saberlo”.

Y uno de mis fragmentos favoritos.

(…) “El oficial de marina y yo nos dijimos que estábamos encantados de habernos conocido, que es una cosa que me fastidia muchísimo. Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de haberlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de esas.”


Para saber más:

Salinger y la leyenda de el guardián entre el centeno
El guardian entre el centeno. Misterio
El guardian entre el centeno segun Lucinda
Robert Burs y J.D. Salinger
Todo sobre mi padre
Veleidades de un escritor de clausura
Criticas literarias
A 22 Años del Asesinato de John Lennon: Mark David Chapman y El Guardián entre el Centeno.

En Algún Día │J. D. Salinger: 90 años de vida y 40 de silencio literario.

In Memoriam: Cinco años sin Roberto Bolaño.

Posted in Memorias by Alguien on 14 julio 2008

Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953 – Barcelona, 2003) llevó una existencia bastante trashumante. A los 15 años estaba viviendo en México, donde comenzó a trabajar como periodista y se hizo troskista. En el 73 regresó a su país y pudo presenciar el golpe militar. Se alistó en la resistencia y terminó preso. Unos amigos detectives de la adolescencia lo reconocieron y lograron que a los ocho días abandonase la cárcel. Se fue a El Salvador: conoció al poeta Roque Dalton y a sus asesinos. En el 77 se instaló en España, donde ejerció (también en Francia y otros países) una diversidad de oficios: lavaplatos, camarero, vigilante nocturno, basurero, descargador de barcos, vendimiador. Hasta que, en los 80, pudo sustentarse ganando concursos literarios. A fines de los años 90 la suerte empezó a estar de su lado: Los detectives salvajes (1999) obtuvo el premio Herralde y el Rómulo Gallegos, considerado el Nobel de Latinoamérica. Es autor de las novelas, La pista de hielo (1993), La literatura nazi en América (1996), Estrella distante (1996), Amuleto (1999), Monsieur Pain (1999), Nocturno de Chile (2000), Una novelita lumpen (2002) y 2666 (2004), ésta última póstuma; los libros de relatos Llamadas telefónicas (1997), Putas asesinas (2001) y El gaucho insufrible (2003) y los poemarios Los perros románticos (2000) y Tres (2000). También escribió Amberes (2002), que recoge varios textos del autor y Entre paréntesis (2004), un recopilatorio de artículos, conferencias y otros textos publicados en varios medios de comunicación. En 2007  El Secreto del mal y La Universidad desconocida. En abril de 2008 se publicó Bolaño Salvaje en donde se recogen textos personales de escritores muy cercanos a Roberto Bolaño, como Ignacio Echevarría, Juan Villoro, Rodrigo Fresán, Enrique Vila-Matas o Carmen Boullosa. Falleció el 14 de julio del 2003 a consecuencia de una insuficiencia hepática. Hoy se cumplen cinco años de su muerte. In Memoriam:

Mi cocina literaria es, a menudo, una pieza vacía en donde ni siquiera hay ventanas. A mí me gustaría, por supuesto, que hubiera algo, una lámpara, algunos libros, un ligero aroma de valentía, pero la verdad es que no hay nada.

A veces, sin embargo, cuando soy víctima de irrefrenables ataques de optimismo (que finalizan, por otra parte, en alergias espantosas) mi cocina literaria se transforma en un castillo medieval (con cocina) o en un departamento en Nueva York (con cocina y vistas de privilegio) o en una ruca en los faldeos cordilleranos (sin cocina, pero con una fogata). Metido en estos trances generalmente hago lo que hace toda la gente: pierdo el equilibrio y pienso que soy inmortal. No quiero decir inmortal literariamente hablando, pues esto sólo lo puede pensar un imbécil y a tanto no llego, sino literalmente inmortal, como los perros y los niños y los buenos ciudadanos que aún no se han enfermado. Por suerte, o por desgracia, todo ataque de optimismo tiene un principio y un final. Si no tuviera final, el ataque de optimismo se convertiría en vocación política. O en mensaje religioso. Y de ahí a sepultar libros (prefiero no decir “quemarlos” porque sería exagerar) hay un solo paso. Lo cierto es que, al menos en mi caso, los ataques de optimismo se acaban, y con ellos se acaba la cocina literaria, se desvanece en el aire la cocina literaria, y sólo quedo yo, convaleciente, y un ligerísimo aroma de ollas sucias, platos mal rebañados, salsas podridas.

La cocina literaria, me digo a veces, es una cuestión de gusto, es decir es un campo en donde la memoria y la ética (o la moral, si se me permite usar esta palabra) juegan un juego cuyas reglas desconozco. El talento y la excelencia contemplan, absortas, el juego, pero no participan. La audacia y el valor sí participan, pero sólo en momentos puntuales, lo que equivale a decir que no participan en exceso. El sufrimiento participa, el dolor participa, la muerte participa, pero con la condición de que jueguen riéndose. Digamos, como un detalle inexcusable de cortesía.

Mucho más importante que la cocina literaria es la biblioteca literaria (valga la redundancia). Una biblioteca es mucho más cómoda que una cocina. Una biblioteca se asemeja a una iglesia mientras que una cocina cada día se asemeja más a una morgue. Leer, lo dijo Gil de Biedma, es más natural que escribir. Yo añadiría, pese a la redundancia, que también es mucho más sano, digan lo que digan los oftalmólogos. De hecho, la literatura es una larga lucha de redundancia en redundancia, hasta la redundancia final.

Si tuviera que escoger una cocina literaria para instalarme allí durante una semana, escogería la de una escritora, con la salvedad de que esa escritora no fuera chilena. Viviría muy a gusto en la cocina de Silvina Ocampo, en la de Alejandra Pizarnik, en la de la novelista y poeta mexicana Carmen Boullosa, en la de Simone de Beauvoir. Entre otras razones, porque son cocinas que están más limpias

Algunas noches sueño con mi cocina literaria. Es enorme, como tres estadios de fútbol, con techos abovedados y mesas interminables en donde se amontonan todos los seres vivos de la tierra, los extinguidos y los que dentro de no mucho se extinguirán, iluminada de forma heterodoxa, en algunas zonas con reflectores antiaéreos y en otras con teas, y por supuesto no faltan zonas oscuras en donde solamente se vislumbran sombras anhelantes o amenazantes, y grandes pantallas en las cuales se observan, con el rabillo del ojo, películas mudas o exposiciones de fotos, y en el sueño, o en la pesadilla, yo me paseo por mi cocina literaria y a veces enciendo un fogón y me preparo un huevo frito, incluso a veces una tostada. Y después me despierto con una enorme sensación de cansancio.

No sé lo que se debe hacer en una cocina literaria, pero sí sé lo que no se debe hacer. No se debe plagiar. El plagiario merece que lo cuelguen en la plaza pública. Esto lo dijo Swift, y Swift, como todos sabemos, tenía más razón que un santo.

Así que este punto queda claro: no se debe plagiar, a menos que desees que te cuelguen de la plaza pública. Aunque a los plagiarios, hoy en día, no los cuelgan. Por el contrario, reciben becas, premios, cargos públicos, y, en el mejor de los casos, se convierten en best-sellers y líderes de opinión. Qué término más extraño y feo: líder de opinión. Supongo que significará lo mismo que pastor de rebaño, o guía espiritual de los esclavos, o poeta nacional, o padre de la patria, o madre de la patria, o tío político de la patria.

En mi cocina literaria ideal vive un guerrero, al que algunas voces (voces sin cuerpo ni sombra) llaman escritor. Este guerrero está siempre luchando. Sabe que al final, haga lo que haga, será derrotado. Sin embargo recorre la cocina literaria, que es de cemento, y se enfrenta a su oponente sin dar ni pedir cuartel”.

© “Nocturno de Chile” de Roberto Bolaño, Anagrama, Barcelona, 2000, 150 pp.


El Mercurio.com: Bolaño marca mundial ADN.es: Cinco años sin Bolaño, el antihéroe Europa Sur: Roberto Bolaño en la memoria, aquel heraldo de humor negroClarín.com: A cinco años de su muerte, Bolaño es un escritor de culto20 minutos: Bolaño: la consagración, cinco años despuésEl Mundo: La muerte convirtió a Roberto Bolaño en espejo y abismo de América …Cuchitril Literario: Bolaño en la calleEl Pais: Roberto Bolaño.

En Algún Día │Roberto Bolaño.

10 años sin Octavio Paz.

Posted in Memorias by Alguien on 19 abril 2008

“Hay que arriesgarse a ser impopular…No quise hacer una carrera literaria: quise ser fiel a mí mismo.”

OCTAVIO PAZ [1914-1998]

Fue un 19 de abril de 1998 a las 22:35h. cuando el poeta mexicano Octavio Paz, premio Nobel de literatura en 1990, falleció. Hoy se cumplen 10 años de su muerte. In Memoriam:

“…Inútiles los memoriales, los ayes y los alegatos. Inútil cerrar los ojos o volver entre los hombres: esta lucidez ya no me abandona. Romperé los espejos, haré trizas mi imagen –que cada rehace piadosamente mi cómplice, mi delator. La soledad de la conciencia y la conciencia de la soledad, el día pan y agua, la noche si agua. Sequía, campo arrasado por un sol sin párpados, ojo atroz, oh conciencia, presente puro donde pasado y porvenir arden sin fulgor ni esperanza. Todo desemboca en esta eternidad que no desemboca.

 

Allá, donde los caminos se borran, donde acaba el silencio, invento la desesperación, la mente que me concibe, la mano que me dibuja, el ojo que me descubre. Invento al amigo que me inventa, mi semejante; y a la mujer, mi contrario: torre que corono de banderas, muralla que escalan mis espumas, ciudad devastada que renace lentamente bajo la dominación de mis ojos.

 

Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día”.

 

© Libertad bajo la palabra. Paz, Octavio. Ed. Cátedra. 1998, Madrid.

 

In Memoriam: Cesar Vallejo, 70 años de su muerte.

Posted in Memorias, Poesía by Alguien on 17 abril 2008

Pocos días antes de que César Vallejo muriera en París, su médico comentó, perplejo: “Este hombre se está muriendo y yo no sé de qué.” Años después se supo que de un rebrote de paludismo en cuerpo debilitado. En su tumba, en el cementerio de Montparnasse, se escribió como epitafio: “Yo nací un día en que Dios estuvo enfermo“. Hay una foto famosa, tomada en el Parque de Versalles en el verano de 1929, en que se le ve de traje, su mano izquierda aferrada a un bastón, el sombrero sobre una de sus rodillas, su rostro serio, grave, melancólico, apoyado en su mano derecha, como una estela de su muerte. Fue a las 9.20 h, un Viernes Santo del 15 de abril de 1938 cuando cerró sus ojos y tal vez leyó en silencio los versos premonitorios que él mismo escribió Sólo erró en un día. Tenía 37 años. Cesar Vallejo: “El más grande poeta universal después de Dante.” Se cumplen 70 años de su muerte. In Memoriam:

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

También con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

© Piedra negra sobre piedra blanca. Vallejo, C. en Poemas humanos, 1939.

Antología poética | Poemas de Cesar Vallejo

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